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| Foto: Greg Kadel |
Con la derecha en el poder la crisis se ha agravado, pero no importa. Lo importante es inventarse una política de comunicación que haga percibir al ciudadano, individuo parcial, parcialmente ingenuo y votante a tiempo parcial, que la crisis está controlada. Para ello, hay que manejar y conjugar el eufemismo, la eufonía y la eufénica. Según la Real Academia de la Lengua, el eufemismo es el modo de expresar con suavidad o decoro conceptos cuya franca expresión resultaría malsonante o molesta; la eufonía es la calidad sonora agradable de las palabras; la eufénica es la manipulación para proponer un fenotipo aparentemente óptimo. Los conservadores con estudios superiores dirán que el eufemismo, la eufonía y la eufénica responden a la diplomacia, a la audacia y a la eficacia de sus dirigentes tecnócratas. Los rojos con estudios superiores dirán que responden al fingimiento, al enmascaramiento y al encubrimiento de esos dirigentes tele-dirigidos. Los conservadores con estudios medios dirán que el eufemismo, la eufonía y la eufénica responden a la prudencia y a la herencia. Los rojos con estudios medios dirán que responden a la simulación y a la disimulación de intereses ocultos. Los conservadores con estudios primarios dirán que el eufemismo, la eufonía y la eufénica responden a la facha. Los rojos con estudios primarios dirán que responden a la desfachatez. Para los conservadores y los rojos sin estudios, el eufemismo, la eufonía y la eufénica se hallan entre el embrujo y el tapujo. Según el diccionario, crisis soportada por las clases medias y bajas; según el PP, impacto asimétrico de la crisis en la sociedad. Según el diccionario, recesión económica; según el PP, economía en crecimiento negativo. Según el diccionario, bajada de sueldo; según el PP, devaluación competitiva del salario. Según el diccionario, congelación de sueldo; según el PP, moderación salarial. Según el diccionario, pérdida de capacidad adquisitiva; según el PP, desindexación. Según el diccionario, prescindir de servicios básicos; según el PP, apretarse el cinturón. Según el diccionario, abaratar el despido; según el PP, flexibilizar el mercado laboral. Según el diccionario, despido colectivo; según el PP, expediente de regulación de empleo. Según el diccionario, fuga de cerebros; según el PP, movilidad internacional de jóvenes. Según el diccionario, subida de impuesto; según el PP, recargo temporal de solidaridad. Según el diccionario, amnistía fiscal; según el PP, regularización de rentas no declaradas. Según el diccionario, rescate a la banca; según el PP, línea de crédito en condiciones favorables. Según el diccionario, recortes; según el PP, reformas… El PP se declara, por antonomasia, el defensor de la lengua española, pero, con el eufemismo, la eufonía y la eufénica, la manipula a conveniencia. El PP siempre tuvo la frente muy alta y la lengua muy larga. La falda muy corta, querido Sabina, supera ideologías.