Ejército

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Foto: Hans Feurer
Cuando salen todas juntas, cual ejército uniformado, ningún tipo se atreve a lanzarles ni piropos ni lisonjas. Cuando sale una sola, ataviada exactamente igual, los enemigos callejeros se animan a lanzarle improperios y vituperios, que la obligan a efectuar quiebros y requiebros para evitar las minas. Un grupo de mujeres se ve como una brigada invencible, susceptible de temor. Una mujer sola se ve como una presa indefensa, susceptible de captura. ¿Sigue la guerra fría?