La misa, la mesa y el gato

lunes, 31 de agosto de 2015

Foto: Margaret Durow
Domingo, día de elecciones, día de descanso, día del Señor. Capital castellana, ciudadanía conservadora, sociedad tradicional. Un cura, designado suplente primero de una mesa electoral, alega que no puede cumplir con esa función ciudadana porque tiene que cumplir con la función pastoral de oficiar misa. El presidente de la mesa acepta su alegato. La misa prevalece sobre la mesa. La suplente segunda alega que tiene que cuidar de su gato. El presidente no acepta su alegato. ¡Hale, gato!

1 comentarios:

Licenciados Humanidades UDC dijo...

He dejado de ser católico, pero sigo siendo amante de los gatos.