Polvo en aseo

viernes, 1 de mayo de 2015

Foto: Vlad Gansovsky
El mercado y la hostelería se imponen a la moral. Un restaurante de Toronto, a la vista de que algunos de sus adinerados clientes iban a sus impolutos aseos a echarse polvos, en vez de a echarse polvos de talco, decide iniciar por San Valentín una campaña de marketing promocionando las cenas de pareja con polvo en aseo, a modo de postre con fruta de la pasión. La Dirección de Salud Pública de Toronto autoriza la promoción, siempre que los aseos estén limpios, lo cual garantiza el servicio de limpieza del restaurante. Cuestión de higiene pública, no de vida lúdica. Cuestión de libre mercado, no de placer privado.

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