Los arrastró la marea

lunes, 25 de mayo de 2015

Foto: Sebastiâo Salgado
No hacía falta ser un lobo de mar para prever el naufragio de aquel buque oxidado, herrumbroso, destartalado, que algunos se empeñaban en mantener a flote como un crucero. El capitán y la tripulación continuaban ensimismados. Pretendían disfrutar de unas vacaciones en el mar, mientras los demás no tenían vacaciones, porque no tenían trabajo. Pretendían descansar en camarotes de lujo, mientras los demás eran echados de sus camas, porque no podían pagar la hipoteca. Pretendían nadar, mientras los demás tenían que guardar la ropa, porque sabían que en un descuido les iban a dejar desnudos. Pretendían recalar en playas paradisíacas, pero los arrastró la marea y encallaron.

0 comentarios: