Relativamente

sábado, 7 de marzo de 2015

Foto: Vincent Peters
Desde niña le insistían en que todo era relativo. Pero ella, por sí misma, fue descartando el relativismo moral, hasta que dejó de creer absolutamente en que no había ni el bien absoluto, ni el mal absoluto, ni la verdad absoluta, ni la mentira absoluta. Dejó de creer en que dependen, en que dependen de las circunstancias concretas. Le insistían en la importancia de relativizar. Pero ella, por sí misma, se fue haciendo radical. Dejó de creer en la relatividad, tal vez porque nunca entendió lo de los campos gravitatorios débiles. Como tampoco entendió nunca la diferencia entre humedad relativa y humedad absoluta.

1 comentarios:

Deleg. Estudiantes Humanidades dijo...

¿Se refiere a alguien del Partido Popular madrileño? ¡Ah!, que no va por ahí la cosa.