La gasolinera

viernes, 20 de marzo de 2015

Foto: Helmut Newton
Él siempre fue un filósofo mediocre, pues, a diferencia del buen filósofo, no viajaba a pie, sino en un viejo coche. Paraba a repostar siempre en la misma estación de servicio destartalada, donde ella, siempre ella, le echaba combustible. Él se desesperaba cuando en un sueño recurrente conducía un coche que no consumía gasolina y pasaba de largo por la gasolinera. Sabía que ella era su única energía. Ella se limitaba a llenar el depósito. Él malgastaba energías. Ella estaba harta de apagar fuegos con gasolina.

0 comentarios: