La ducha caliente

lunes, 2 de febrero de 2015

Foto: Lika Kanvekovna
Quien se interesa por la política se ha acostumbrado a la ducha fría; se despierta cada mañana y recibe el chorro helado de noticias sobre corrupciones y corruptelas. Quien no se interesa por la política se ha acostumbrado a la ducha caliente; escucha las noticias, se relaja y se aleja de las urnas. Un par de observaciones sobre la abstención y la estadística. Según analistas expertos, el número de abstencionistas finales suele multiplicar por tres el de abstencionistas declarados. Según Mark Twain, "hay tres clases de mentiras: la mentira, la maldita mentira y la estadística". La ducha fría reactiva. La ducha caliente...

1 comentarios:

Felipe dijo...

Hay día que el despacho del jefe parece una sauna y la encargada sale sudando a chorros.