La penúltima cena

domingo, 11 de enero de 2015

Foto: Brigitte Niedermair
En la Francia de "Je suis Charlie", de la solidaridad frente a los atentados de fundamentalistas islámicos contra la libertad de expresión, hace sólo unos años, el Tribunal de Gran Instancia de París censuró la campaña publicitaria de la firma de ropa Marithé & Girbaud, porque en la versión de La última cena de Leonardo da Vinci se hacía "un uso totalmente gratuito de símbolos cristianos como la paloma, el cáliz y la ropa del presunto Cristo mujer". La empresa sólo pretendía que "la mujer dejase de ser un objeto de la imaginación masculina y se erigiese en protagonista de la obra de arte". Pretendía eso, además de provocar y vender.  La denuncia provenía de la jerarquía católica, la sentencia de un tribunal laico.

2 comentarios:

Funcio dijo...

Xa case non recordo a última cena de empresa na Xunta. Eran outros tempos, nos que comer xuntos nos xuntaba máis. Agora non convén reunirse nin nos aseos.

Nario dijo...

Funcio, te olvidas de las comidas de homenajes a jefes que se van o se jubilan.