Por motivos personales

viernes, 19 de diciembre de 2014

Foto: Ben Heys
Dimite el fiscal general del Estado por motivos personales. Siempre se dimite por motivos personales. Lo que parece una fórmula de cortesía, políticamente correcta, es de hecho una obviedad. Para los cargos, por el momento, sólo se puede nombrar a personas. Las personas con cargo toman decisiones personales. Las personas con cargo de conciencia dimiten por motivos personales. Los que circunscriben los motivos personales a la salud, el dinero y el amor acaban dándole gracias a Dios por tener esas tres cosas, como dice la canción. Pero, las presiones del Gobierno, las injerencias del poder ejecutivo en el judicial, las pretensiones nacionalistas, las tensiones anti-nacionalistas, las expectativas profesionales frustradas, las competencias de compañeros por la carrera fiscal, etcétera, etcétera… ¿son motivos personales?... ¿personales e intransferibles? Explicar la dimisión, transferir el conocimiento, es bueno para las instituciones públicas y para las organizaciones políticas.

1 comentarios:

Feli Pegonza dijo...

Lo importante son las personas ¿?