Primus inter pares

jueves, 23 de octubre de 2014

Foto: Amber Gray
En teoría, las Primarias en los partidos políticos no son más que un instrumento para poner ante los ciudadanos a los que los militantes consideran los mejores entre los que optan a ser candidatos. Si no es así, el instrumento no sirve. Si se convierten en un fin en sí mismas, no son más que absurdos procesos orgánicos que desgastan a los partidos que optan por ellas. Si el fin justifica los medios, hasta se justifica la manipulación de los censos para ganarlas. En tales casos, las Primarias entran en la ley de rendimientos decrecientes. Las Primarias, que hubiesen sido una fortaleza, se transforman en una debilidad. Presentaciones, precandidatos, avalistas, avalados… Si sólo hay un candidato, se habla de ausencia de Primarias. Si hay dos candidatos, se habla de división interna, de dos facciones irreconciliables. Si hay tres candidatos, se habla del oportunismo de las terceras vías. Si hay cuatro candidatos, se habla de la hoguera de vanidades. Si hay cinco candidatos, se habla de jaula de grillos... El caso es hablar, hablar mal de los que hablan demasiado de Primarias y luego las desvirtúan. Mientras, los ciudadanos, en relación a las Primarias, se dividen entre: los que muestran poco interés por ellas, los que muestran mínimo interés por ellas y los que muestran nulo interés por ellas. Interesante proceso.

2 comentarios:

Bakunin dijo...

PRIMOS ENTRE PARIAS

Felipe dijo...

¡Para primaria la encargada! Está dominada por su instinto de mamífera.