El biberón y la intelectualidad

miércoles, 22 de octubre de 2014

Foto: Maldonado
En la red son muchos los que se consideran ideólogos e intelectuales. Nadie es quien para clasificar las categorías de intelectualidad. Nadie es quien para establecer taxonomías que diferencien entre intelectuales e "intelectualoides". Cualquiera es quien de circular por el ciberespacio, seleccionar, leer y reflexionar. Es un ejercicio sencillo, cotidiano, al que uno se acostumbra, cayendo enseguida en la cuenta de cuáles son los espacios de la red en los que no compensa perder el tiempo, pues están destinados al entretenimiento de algunos de ellos, dedicados al infantil placer de mirarse el ombligo antes de tomar el biberón. Enfrascados como están en sus incipientes construcciones intelectuales, no se percatan de quién les da el biberón y menos de cuál es la composición del mismo. Los biberones pueden tener un efecto estrogénico nocivo, que interfiere en el balance hormonal del organismo. Hay biberones tóxicos, elaborados con policarbonato. Ese plástico, cuando se calienta, libera bisfenol, que se mezcla con la leche, siendo ingerido inconscientemente. La leche es buena para el crecimiento físico. La mala leche, la que lleva bisfenol, es mala para el crecimiento intelectual.

1 comentarios:

Felipe dijo...

Para biberón el que se toma cada día la encargada en el despacho del jefe. La leche tiene que ser mala por venir del vacuno que viene, pero a la becerra ésta le da lo mismo.