El tatuaje y la moda

viernes, 25 de julio de 2014

Foto: Yan McLine
El tatuaje está de moda, pero cuando pasa a la moda no se admite. Entre artistas y futbolistas, cuanto más grande y visible mejor. Entre modelos, cuanto más pequeño y escondido mejor. Cara Delevingne, top model, 21 años, acaba de tatuarse con tinta blanca en un bíceps la frase "respira profundo". Los expertos de la industria de la moda advierten: "Cara es sin duda la modelo más tatuada del mundo y eso no es adecuado para las pasarelas, sobre todo si se dedica a colecciones femeninas y de ropa de baño". Cara reivindica su libertad para tatuarse: "Mis tatuajes son mis asuntos", a la vez que baraja la posibilidad de dejar las pasarelas por el cine o la música. ¡El tatuaje y la libertad! En Osaka (Japón) un alcalde de derechas advierte: "Los funcionarios, si quieren tener tatuajes, deberían dejar de trabajar para este ayuntamiento y hacerlo para el sector privado". ¿Cuestión cultural? Si es así, la cultura evoluciona. En Japón el tatuaje ha sido propio de emperadores, artistas, delincuentes, mafiosos, etcétera. En la actualidad hay instalaciones deportivas (gimnasios, piscinas) que no permiten la entrada de usuarios tatuados. Sin embargo, es moda en Japón llevar un pequeño tatuaje escondido. La tinta va a la dermis, no a la epidermis, por eso es difícil de borrar, tan difícil como la tradición cultural.

4 comentarios:

Galeno dijo...

El exceso de tatuajes en el cuerpo pude producir una tatuitis ampollosa, enfermedad dermatítica propia de delincuentes, marineros de bajura, futbolistas de tercera división y modelos de barrio. La tatuitis ampollosa genera ampollas intraepidérmicas por causa de traumatismos propios de la mala vida que llevan los tatuados o por causa congénita propia de las malas familias a las que pertenecen los tatuados, lo cual repercute en una gestación larvada de la enfermedad desde la infancia en condiciones inmundas. La tatuitis ampollosa puede ser epidermólisis simple, también conocida -por los especialistas (obviamente no por los incultos tatuados)- como pénfigo hereditario, o puede ser epidermósis distrófica, la que más rompe la cadena trófica. Cuando la tatuitis ampollosa aparece como un impétigo que ya afecta a los recién nacidos se conoce bien como pénfigo epidérmico de los lactantes, chupen o no de la teta materna o de la teta del Estado. La tatuitis ampollosa se presenta a menudo como un erupción de ampollas, claras, nítidas como una mañana de primavera, del tamaño de una nuez, que se suceden en el tiempo –como todo- y se circunscriben por voluntad propia en zonas circunscritas del cuerpo del tatuado que se creía guapo o guapa hasta la aparición de las ampollas. No es frecuente que las ampollas aparezcan en los rostros de estos desaprensivos, ni en las plantas de sus manazas o de sus pies planos, pero sí es frecuente que aparezcan en los mucosas, lo que las hace aún más repugnantes, sobre todo porque las ampollas nacen, se reproducen, crecen, se rompen, se encostran, asustan y mueren en dos o tres semanas por incomparecencia de estreptococos o estafilococos cobardes. Recomendación médica: mejor calcomanías que tatuajes.

Asun dijo...

Señor Armas, es normal que una modelo no aparezca tatuada. Imagínese una modelo de Zara como la de la foto, no tiene pies ni cabeza.

Funcio dijo...

Vou facer unha tatuaxe dun berberecho no brazo.
E que o venres lisco pra beiramar.

Nario dijo...

Funcio, hazte una nécora, hombre.
Qué tú lo vales!