Reyerta real

martes, 3 de junio de 2014

Foto: Mariano Vargas
En español sólo hay media docena de palabras que comienzan por rey. Quizás el español (idioma) sea menos monárquico que el español (ciudadano). Quizás el español no sea monárquico por naturaleza, como creen algunos. Abdica el rey y sobre la sucesión del rey se monta una reyerta real. Reyerta es una de esas pocas palabras. Reyerta significa discordia, disputa. Unos alaban que el rey reine pero no gobierne. Otros critican que el rey ni reine ni gobierne. Unos alaban que el rey represente dignamente al país como su primer embajador. Otros critican que el rey represente al país como un dignatario anacrónico. Unos alaban la vulgarización de la monarquía. Otros critican la vulgarización de la monarquía. Unos alaban la campechanería del rey. Otros critican la campechanería del rey. Unos alaban que el príncipe se case con una plebeya. Otros critican que el príncipe se case con una plebeya. Unos alaban que la princesa se case con un deportista. Otros critican que la princesa se case con un estafador. Unos alaban que el rey tenga unas cuentas propias de libre disposición. Otros critican que el rey disponga de partidas presupuestarias de las que no ha de rendir cuentas. Unos alaban que el rey se vaya de caza a la sabana africana como ha hecho siempre, al margen de la crisis. Otros critican que el rey se vaya de caza a la sabana africana en plena crisis. Unos alaban al rey por su papel protagonista en la Transición. Otros critican al rey por su papel en el golpe de Estado. Unos piden estatuas para el rey en las plazas. Otros queman fotos del rey en las plazas. Unos ven la monarquía como una solución. Otros ven la monarquía como un problema. Hace más de tres décadas, nueve de cada diez españoles votaron una constitución en la que se establecía la monarquía parlamentaria como forma política del Estado. Desde entonces, el Estado y la Monarquía  han cambiado más que la Constitución. Falta memoria, memoria histórica. La reyerta real nos retrotrae a la Restauración Borbónica. La Constitución de 1876 dio marco legal a una farsa democrática: alternancia de partidos dinásticos (conservador y liberal), tutela de la corona, transformación del ejército en policía, imperialismo colonial disuasorio, dogmatismo de la iglesia católica, pragmatismo de la burguesía caciquil, analfabetismo de las clases medias y bajas, bipartidismo alejado del pueblo, clientelismo de alcaldada y pucherazo… El nacimiento coetáneo del PSOE en 1879 no fue casual. Para los primeros socialistas españoles el debate entre monarquía o república era secundario. Para los primeros socialistas españoles el debate entre despotismo o democracia era prioritario. Por eso el PSOE se unió a los republicanos, como se unió a los intelectuales, a los sindicalistas y a los trabajadores, convirtiéndose en un partido de masas. Por eso el PSOE se convirtió en lo que los modernos llaman un "referente social". Las comparaciones con la actual monarquía parlamentaria y con la actual situación política dependen del comparador. En cualquier caso, entre sucesión y elección, elección.

4 comentarios:

Siro dijo...

En el país de los ciegos el tuerto es rey, pero a rey viejo, rey nuevo, aunque muchos querrían ser rey, porque ellos lo valen.

Felipe dijo...

El jefe no es un rey pero en la reyerta diaria en el despacho hay siempre una dis-puta.

FUNCIO dijo...

NA XUNTA SOMOS TODOS JUANCARLISTAS

Nario dijo...

Funcio, ¿no éramos Fraguistas y Albertinos?