El funcionario y el pleonasmo

jueves, 5 de junio de 2014

Foto: Fréderic Fontenoy
Cada vez más españoles van perdiendo su confianza en el gobierno conservador. El Partido Popular que lo sustenta se ha ido ganando a pulso el descrédito (financiación mafiosa, privatización de los servicios públicos, recortes de salarios, etcétera, etcétera). Para recuperar con urgencia dicha confianza, el PP tiene un "Programa de relanzamiento del Partido". Se trata de un programa oculto, como casi siempre, del que
han trascendido algunas medidas estelares. Entre ellas: "La reconquista del voto del funcionario público". El funcionario o es público o no es. Es decir, el funcionario es, por definición de la RAE, "un empleado público". Funcionario público es un pleonasmo. El pleonasmo podría ser una figura para ganar riqueza expresiva mediante el añadido de un adjetivo innecesario, pero en plumas, teclas o bocas de los populares es una redundancia viciosa de una palabra que intentan vaciar de contenido. Repitiendo y repitiendo "público" se creen que los demás se van a creer que son defensores de lo público, mientras van transfiriendo lo público a sus amigos privados. Los tres millones de funcionarios están hartos de pleonasmos, hartos de que les consideren privilegiados con nómina fija, hartos de que les consideren parásitos sociales, hartos de que les consideren trabajadores de segunda, hartos de que les consideren vagos, hartos de que les consideren estúpidos. Según el programa de choque del PP, hay que hacer pedagogía con los funcionarios, mediante actos sectoriales, para que cale el siguiente mensaje: "A pesar de los imprescindibles recortes y de los imprescindibles ajustes de gastos en la Administración, derivados de la herencia del gobierno socialista, sepa usted, estimado funcionario público, que nosotros no le hemos bajado el sueldo en estos cuatro años de legislatura, como hizo, bien lo recuerda usted, el PSOE en 2011, reduciéndole su salario en un 5%". El funcionario con pleonasmo, que ha perdido desde que gobierna el PP entre un 20-25% de su poder adquisitivo, silba. Es el mismo funcionario al que los populares han venido tachando de muy materialista y nada solidario. Es el mismo funcionario del que los populares han venido diciendo que sobra. El funcionario sobra porque lo vinculan al Estado y el Estado, como bien se sabe, sobra en un país capitalista y desarrollado donde funcione bien el mercado. Estados Unidos o Francia son países capitalistas y desarrollados donde el número de funcionarios por cada cien habitantes es punto y medio superior al de España y el número de funcionarios por cada cien trabajadores en activo es hasta cinco puntos superior al de España. Quien quiera comparar que compare. Pueden jugar con los números; pueden jugar con los pleonasmos; no pueden jugar con los funcionarios. La mayoría lo son por mérito y capacidad… Entre los funcionarios, se entiende, no entre los populares.

1 comentarios:

Felipe dijo...

La encargada no es funcionaria pero tiene pleno-asma y aun así todos los días se la chupa al jefe en el despacho.