La insoportable pluralidad del ser

jueves, 17 de abril de 2014

Foto: Greg Kadel
La pluralidad política se entiende mal. La insoportable levedad del ser se entiende mal. La pluralidad se confunde con el pluralismo. La duda existencial se confunde con el sentimiento existencial en La insoportable levedad del ser de Milan Kundera. Tomás, el protagonista, duda, en el plano individual, de sus relaciones sentimentales y sexuales; Tomás duda, en el plano colectivo, de las bondades de un sistema político que le animó primero a ser entusiasta militante socialista y luego le convirtió en crítico perseguido por los líderes del aparato. La lealtad, la deslealtad, la fidelidad, la infidelidad, el amor, el desamor… configuran la insoportable levedad del ser humano; también del ser humano político. Dicha levedad se debe a la pluralidad. Según el diccionario, la pluralidad no es lo mismo que el pluralismo. La pluralidad es la calidad de ser más de uno. El pluralismo es el sistema por el que se acepta la diversidad de doctrinas y métodos en materia política. En la Transición española, pluralidad era una palabra muy utilizada y muy cargada de significado, pues se refería claramente a la diversidad política. En la actualidad, pluralidad es una palabra eufemística, sobre todo cuando se utiliza para referirse a la vida interna de los partidos. Es eufemística porque mediante la misma lo que no se quiere decir es que internamente existen desacuerdos, desavenencias, disconformidades, discordias, disensiones, disentimientos. En la Transición, la pluralidad iba vinculada al consenso, la tolerancia y la reconciliación. En la actualidad, la pluralidad interna de ciertos partidos que presumen de pluralidad vive una insoportable levedad del ser.

2 comentarios:

Siro dijo...

Se ha muerto GABO.
Es la brevedad del ser.

ZERGIO RAMO dijo...

YO SOY MÁS DE KEDIRA QUE DE KUNDERA

¡¡¡¡HALA MADRID!!!!