La chispa de la vida

martes, 15 de abril de 2014

Foto: Raymond Gauchetier
El embotellador que la embotelle buen embotellador será, porque la Coca-Cola es la chispa de la vida y el que embotella la chispa de la vida tiene garantizado el negocio de la felicidad. La Coca-Cola forma parte de nuestra vida. Es una bebida generacional. La generación de mediados del siglo pasado ha comprado cada año el mensaje publicitario-filosófico de Coca-Cola. "La chispa de la vida" en 1975; "Una Coca-Cola y una sonrisa" en 1979; "Coca-Cola es así" en 1982; "Es sentir de verdad" en 1988; "Siempre Coca-Cola" en 1993; "Disfruta Coca-Cola" en 2000; "Para todos" en 2001; "Del Pita Pita Del" en 2004; "Insultos" en 2006; "Generación de los 80" en 2007; "La fábrica de la felicidad" en 2007; "Estrellas fugaces" en 2008; "Destapa la felicidad" en 2010; "Hay razones para creer en un mundo mejor" en 2011; "Héroes" en 2012; "Estamos juntos" en 2014. A los mensajes optimistas añádanse músicas pegadizas e imágenes bucólicas. Hubo excepciones: "Despedido" en 2002. El mensaje hubiese sido cruel este año, cuando la filial de Coca-Cola en España, Iberian Partners, acaba de recolocar, desplazar, trasladar y despedir a casi 1.200 trabajadores. Reestructuración imprescindible según la empresa; despido improcedente según los sindicatos. El expediente de regulación de empleo ha sido denunciado por los sindicatos y por la Inspección de Trabajo. Despedir a cientos de trabajadores y cerrar cuatro fábricas no hace variar el optimismo del mensaje publicista-filosófico de la empresa. El director general de Iberian Partners ni se inmuta: "Tras un periodo complejo y aún con algunas medidas en proceso de aplicación, damos por finalizado el proceso de reestructuración. Ahora es el momento de alzar la vista al horizonte y comenzar a construir el nuevo futuro en el que todos tenemos cabida y en el que juntos podemos aportar valor a nuestros clientes, accionistas y a la sociedad". El determinismo de los procesos, la mirada al horizonte, la esperanza en el futuro y el bien social. Según expertos en publicidad, los españoles identifican la Coca-Cola con la felicidad más que cualquier otra marca. Se ve que el agua con burbujas efervescentes embotellada en botella curvilínea transmite ganas de vivir, transmite felicidad. Según el psiquiatra Rojas Marcos, "El 40% de la felicidad depende de los genes". ¡A ver si el otro 60% depende de la Coca-Cola! Entre adulaciones al consumidor, guiños al trabajador y loas al reestructurador, al director general se le ha escapado que "en este proceso las ventas no se han visto afectadas y la empresa está mejor posicionada para atender a la demanda del mercado". En eso consiste la felicidad, en atender al mercado. Es ley de oferta y demanda. Según Sigmund Freud, "Hay dos maneras de ser feliz en esta vida, una es hacerse el idiota y la otra serlo". Hay que ser idiota para creer que la felicidad está en la chispa de la vida.

3 comentarios:

Felipe dijo...

La chispa de la vida nos la dimos en la oficina el día que hubo un corto circuito y pillamos al jefe y la encargada en situación chisposa en el despacho.

Canuto dijo...

A mí la Coca-Cola me apetece después de un buen peta.

Bakunin dijo...

¡VIVA CUBA LIBRE... SIN COCA-COLA!