Del consenso al pasteleo

lunes, 14 de abril de 2014

Foto: Lin Koln
Retirado el presidente del consenso, Adolfo Suárez, desapareció el consenso. Muerto el presidente del consenso, todos han vuelto a hablar de la necesidad de consenso en la política española (ellos dicen en la vida política, pero la vida es otra cosa). Justifican la necesidad de consenso por causa del soberanismo. El soberanismo existe en la vida política española, pero no existe en el diccionario de la lengua española. El soberanismo, aunque no exista, lo vinculan al derecho de soberanía, porque soberanía sí existe en el diccionario. Antiguamente, soberanía significaba orgullo, soberbia o altivez. Actualmente, soberanía significa otra cosa, pero lo soberanistas se muestran a menudo orgullosos, soberbios y altivos. Realmente hablamos de la soberanía nacional, que es la autoridad suprema del poder público, esa que reside en el pueblo y se ejerce por medio de sus órganos constitucionales representativos. ¡España se rompe!, gritan algunos, ¡Falta consenso!, reclaman otros. Si falta consenso, falta política. La política es, esencialmente, consenso. El consenso presupone acuerdo. El acuerdo es incluso previo al sometimiento a consulta o votación. El consenso no exige altivez, pero sí altura de miras. El consenso político no exige políticos altivos, sino políticos con altura de miras. Para intentar el consenso hay que estar dispuesto al asenso. Asentir es admitir parte de las propuestas del adversario. Por desgracia, prevalece el asentamiento al asentimiento. Por temor a no conseguir el consenso, se ha optado por vaciar el consenso de contenido. Así ya no es consenso, es amaño, cambalache, componenda, chanchullo, pasteleo.

3 comentarios:

CALATRAVA dijo...

¡LA MUJER EN LA COCINA!
AY, BUEEEENO, PERO VESTIDA COMO ELLA QUIERA...
ASÍ ME VALE, GRACIAS CHATA.

ABUNDIO dijo...

El Soberanismo ya existía en época de Franco. Es el movimiento de todos los que tomábamos Soberano, un cognac al alcance del pueblo.

¡SOBERANO, ES COSA DE HOMBRES!

Felipe dijo...

Pasteleo con crema es el de la encargada en el despacho del jefe cada día.