El insulto personal

miércoles, 19 de marzo de 2014

Foto: Jean-Baptiste Mondino

Hay teorías sobre el insulto personal en la política. Se podría pensar que el insulto personal abunda más cuanto más abunda el radicalismo. Hay teorías que demuestran lo contrario. Al parecer, en épocas de radicalismo prevalece el insulto ideológico sobre el insulto personal. Al contrario, en épocas de centrismo prevalece el insulto personal sobre el ideológico. Entiéndase por centrismo el acercamiento doctrinal de los partidos mayoritarios al centro político. En épocas durante las que al centrismo se suman el desprecio del bipartidismo, el descrédito de la política, el desencanto por la corrupción y el desespero por la situación económica prevalece el insulto personal sobre el respeto. En épocas de ideologías contrastadas había insultos clásicos: el de izquierdas insultaba al de derechas como cochino burgués, señorito holgazán o fascista meapilas; el de derechas insultaba al de izquierdas como parásito social, zángano ocioso o rojo ateo. En épocas de crisis de la política términos internos de los partidos salen a la luz como insultos personales: jarrón chino, mujer florero, fontanero, palmero, entre otros. En la dialéctica política está admitido el arte de insultar para desprestigiar al adversario, para deteriorar su reputación. Pero, para tener arte hay que ser artista, es decir, actor, artífice, autor, es decir, inteligente. Cuando el que insulta es ignorante, es decir, idiota, imbécil, insignificante, es decir, tonto, el insulto deja de ser arte para ser una tontería. Claro que entre los tontos hay grados. No es lo mismo ser tonto de nacimiento que tonto de remate. No es lo mismo ser tonto de baba que tonto del haba. No es lo mismo ser tonto de narices que tonto del culo. No es lo mismo ser más tonto que Abundio que más tonto que Mariano. Distorsionando lo que decía Víctor Hugo: "El tonto que me insulta siempre no me ofende jamás".

4 comentarios:

Siro dijo...

Aquel parece imbécil, pero es realmente imbécil.

Felipe dijo...

Yo a la encargada la llamo MAMARRACHA, no por insulto sino por lo que mama cada día.

estrella dijo...

El tonto nace o se hace? Se es tonto de forma inevitable o queda margen para el remedio? Genetistas y ambientalistas llevan años en este debate intenso. Como en todo, es mejor adoptar el sabio tèrmino medio. Personalmente acepto capacidades heredadas de análisis de la realidad, de resolución de conflictos y de respuestas creativas, a diferente nivel.
Ahora bien, querer saber de todo, creerse garante de la verdad universal, pensar que el futuro solo pasa por uno mismo o sentirse legitimado para tomar decisiones en nombres de otros, eso es muestra irrefutable de que se es tonto, pero tonto, no un poco tonto, sino tonto de aquí a mañana.
Y aquí estamos, llevando como podemos tontos de pelajes varios.
Bss
P.D. A veces, a mi, también me gusta compartir lectura, sólo a veces y sólo con algunos.

ABUNDIO dijo...

A MI QUE NO SE ME COMPARE CON MARIANO, EHHHHHHHHHHHHH