El europio del pueblo

lunes, 24 de marzo de 2014

Foto: John Tisbury
El europio no es el opio del pueblo europeo, que diría un euromarxista. El europio, según la RAE, es "un cuerpo simple que se encuentra en las tierras raras". Ni el europio es del pueblo, ni el pueblo lo reconoce como suyo. El pueblo o lo desconoce o lo considera un cuerpo raro, ajeno, extraño, extranjero, foráneo, forastero. Se acercan unas elecciones europeas y cuesta convencer al español de que es europeo. Todo lo que lleva euro delante se cuestiona. No siempre fue así. Cierto que euro- nunca se supo bien si era un prefijo o un prefijoide. Aclaración generacional: bien saben los jóvenes que no es lo mismo ser pijo que pijoide. Lingüísticamente la cosa es complicada. Para algunos expertos las palabras con euro son auténticos vocablos compuestos (debido al valor semántico per se del prefijo); para otros son vocablos simples con prefijo. La cuestión lingüística es menor. Dicho así es algo que no es políticamente correcto en la España plural, en Cataluña, País Vasco o Galicia, pero tampoco en Flandes, en el corazón europeo. La lengua es expresión de la identidad. El lenguaje es expresión del pensamiento. Lo que se expresa mal se piensa mal. Lo que se expresa bien se piensa bien. Pero el pensamiento varía con el tiempo. Hace unos años, desde mediados de los ochenta del siglo pasado a mediados de la década inicial del siglo actual, toda palabra que llevase euro tenía connotaciones positivas (desarrollo, evolución, progreso, progresión, modernidad, modernización, cultura, civilización). Mencionar las palabras que siguen daba prestigio al que lo hacía: europeísmo, europeización, europeidad, eurocámara, eurodiputado, europarlamentario, euroizquierda, eurocomunismo, eurosocialismo, euro, eurobono, eurodivisa, eurocheque, eurodólar, euromercado, eurotúnel, euromisil. Desde entonces otras palabras han desprestigiado al ámbito territorial e institucional europeo: europesimismo, euroescepticismo, euroescéptico, eurocracia, eurócrata, eurofuncionario, eurocomisario, euroliberalismo, eurocentrismo, eurocapitalismo, eurovisión. La cuestión no está en la relación de España con Europa. España es Europa. Ese es el problema. Esa es la solución.

6 comentarios:

Siro dijo...

Es más difícil reconocerse a uno mismo que verse a uno mismo en un espejo.

EURÍPIDES dijo...

ME SIENTO IDENTIFICADO CON ESTE POST

Rebe dijo...

Los espejos, si no están en la pared, te hacen gorda.

Felipe dijo...

El jefe convenció a la encargada de que el semen rejuvenece, es el opio de las tontas.

FUNCIO dijo...

DACORDO COA EUROSCOPIA, MENOS NO DA LINGUA:

¡A LINGUA É NOSA E NON DE FENOSA!

Nario dijo...

Funcio, ¿tú crees que en el fondo somos europeos?

P.D. En el fondo FEDER digo.