Robar bancos y viceversa

miércoles, 26 de febrero de 2014

Foto: Nick Kelly
Robar bancos y viceversa, la perversión del lenguaje, la perversión del personaje. Se dice en el refranero que "Quien roba a un ladrón tiene cien años de perdón". Se dice en La Celestina que "Quien engaña al engañador…". Se dice en la cultura popular lo que el pueblo quiere escuchar. Se dice en el gobierno que el robo es excepcional. Se dice en el pueblo que el robo es habitual. Si el que roba se sitúa del lado del pueblo, se ve bien. Jaime Jiménez no es un Jiménez cualquiera, es El Solitario, un conocido ladrón de bancos, ahora detenido, que se defiende con verborrea popular: "¡Yo no robo bancos, yo los expropio!", "¡Yo cobro un impuesto revolucionario a los bancos!", "Son los bancos los que roban en connivencia con el poder estatal y político", "Mi filosofía siempre ha sido no declarar a Hacienda y trabajar en la economía sumergida". Si tales afirmaciones fuesen sometidas al refrendo popular, contarían con un 110-120% de apoyo (incluidos los ilegales no empadronados). Robin Hood siempre encandiló a Juan Pueblo, pero los del pueblo se arman bastante lío a la hora de apoyar a Juan Sin Tierra o esperar a un Rey Ricardo que vuelva de Las Cruzadas. Los del pueblo se quedan con la épica del bandido que se esconde en el bosque de Sherwood, del que sólo sale para robar a los ricos y dárselo a los pobres o simplemente para cabrear al sheriff de Nottingham. Los del pueblo apoyan a los que se burlan de las autoridades, como El Solitario. Las autoridades fiscales solicitan para El Solitario penas de más de 15 años de cárcel por delitos de robo con violencia, depósito de armas de guerra y falsificación continuada de documento público. Matizar siempre está bien. Robin Hood robaba y daba lo que robaba; El Solitario robaba y se quedaba lo que robaba. Robin Hood era ladrón y héroe; El Solitario era ladrón. Expropiar es desposeer a un propietario por razón de interés público; el interés de El Solitario fue siempre privado. Cobrar un impuesto revolucionario es una extorsión económica llevada a cabo por un grupo terrorista; El Solitario sembraba el terror en las entidades bancarias en solitario. La economía sumergida es la economía que elude el fisco; para algunos economistas la economía sumergida no siempre es delictiva. Hay ladrones de bancos; hay ladrones en los bancos. Ya decía Bernard Shaw que "El dinero no es nada, pero mucho dinero ya es otra cosa".

2 comentarios:

FUNCIO dijo...

¿O DE CAIXA GALICIA FOI UN ROUBO OU VECEVERSA?

Nario dijo...

Funcio, no entendí este post, tú si?