Idea rusa para ministro español

miércoles, 5 de febrero de 2014

Foto: Vitaliy Vetrov
Idea rusa para el ministro español de Educación: la academia de sexo. El ministro quiere adaptar la educación al mercado laboral. El ministro quiere internacionalizar la educación española. La idea viene de la Rusia de Putin. La Rusia de Putin se ha vuelto muy capitalista y muy conservadora. La España del ministro va camino de serlo cada vez más gracias a ministros como el ministro. En la Rusia de Putin el Parlamento, controlado por Putin, se ha planteado legislar sobre la prohibición de toda práctica sexual no tradicional (sexo lésbico, sexo gay, sexo oral…). Sin embargo, en la Rusia de Putin, ante la creatividad empresarial capitalista, la moral conservadora se hace más laxa. La empresaria-educadora Ekaterina Liubimova ha montado una academia de sexo en Moscú, cuyo éxito comercial le ha llevado a abrir sucursales en San Petersburgo (Rusia) y Chisináu (Moldavia), y a plantearse una expansión por las islas más turístico-liberales de España (Ibiza, Tenerife). Que tome nota el ministro de los contenidos curriculares, o al menos de las asignaturas: orgasmo masculino, sexo anal, sexo tailandés, garganta profunda con éxito, cien mejores técnicas sexuales… Que tome nota el ministro de algunos datos de referencia para evaluar la rentabilidad social del modelo educativo: cada clase dura tres horas y media sin recreo, cada clase cuesta 100 euros, cada mes pasan por las clases de sexo oral unas mil matriculadas. Que tome nota el ministro del lema de la academia: "Tolka Praktika" (Sólo Práctica), más experimental que intelectual, como le gusta al ministro. Que tome nota el ministro del material didáctico necesario: maniquíes, muñecos hinchables, disfraces, falos de plástico de tamaño estándar, condones, consoladores, vibradores, cremas, lubricantes, etcétera. Que tome nota el ministro de la segregación por sexo: la academia sólo admite mujeres, a las que se da una formación orientada a satisfacer y amarrar a los hombres, pues, como señala la educadora-empresaria, "los hombres aman a través de los ojos; por eso son necesarias muchas de estas técnicas de formación, destinadas no sólo a lograr el placer más exquisito, sino también a crear un espectáculo inolvidable para nuestros amados". Que tome nota el ministro del ideario educativo: segregación, discriminación, sexismo, machismo. Que tome nota el ministro de los posibles nombres para las academias de sexo especializadas: escuela de sexo oral, taller de sexo anal, centro de práctica sexual continua. Como dice un proverbio ruso: "La escalera ha de barrerse empezando por arriba".

3 comentarios:

CALATRAVA dijo...

LAS ACADEMIAS DEL SEXO SE LLAMAN EN ESPAÑA CASAS DE PUTAS.
LAS HAY QUE DAN DIPLOMA.
LAS HAY QUE NO COBRAN A LOS GUARDIAS CIVILES Y CONCEJALES.

Bar Marcón dijo...

En Bar Marcón tenemos muchos clientes rusos, hombres de negocios que dejan suculentas propinas y no reparan en gastos, pero todos ellos, todos, todos, piden: ¡OÍDO COCINA, UNA DE ENSALADILLA RUSA CON GAMBAS!, un plato de fusión galaico-soviética que gusta a los de aquí y acullá. Los ingredientes pueden ser autóctonos o del Este: un par de patatas blancas de Bergantiños o de la estepa siberiana; un huevo y parte del otro, si es de COREN campero, o un par de huevos, si es de Putin; 200 gramos de gambas de la ría de Arousa o del mar Muerto; dos zanahorias de Arzúa o de Stalingrado; unas aceitunas negras o mulatas; una lata de caviar del Volga o de bonito de Burela; una lata de guisantes cultivados y enlatados en gülag de la tundra; un cuarto de mayonesa de la que se le subió pronto a la cabeza; perejil; sal del mar Caspio. La preparación es la de las madres gallegas o eslavas en domingo playero: pelar y cocer las gambas frescas o cocer y pelar las gambas frescas, que el orden de factores no altera el producto (si fueran gambones ya sería distinto); cocer las patatas 20 minutos, si son gallegas, y 40 minutos, si son rusas; cocer el huevo con cáscara, si es marrón; cocer las zanahorias sin trocear o troceadas; si se prefiere, cocer las patatas, el huevo y la zanahoria a la vez, de modo colectivo o comunista sin que se note; no utilizar coles de Bruselas, por europeas y occidentales; escurrir y discurrir; añadir guisantes, contándolos de uno e uno; mezclar el bonito o caviar; ligar bien, siempre es importante ligar bien sobre todo con las rusas, porque si no acaban cobrándote; cubrir todo muy bien con la mayonesa; dibujar una hoz y un martillo con las aceitunas negras (o con pimientos de Padrón); colocar la ramita de perejil de modo pacifista; rectificar con sal, que rectificar es de sabios perestroikos; emplatar; meter en la nevera una hora y media; beber vodka mientras tanto; servir a ritmo de kasachok; pedir los pasaportes a los comensales; pasar los datos a la Policía Nacional.

Felipe dijo...

La encargada todos los días se toma su cucharada de mayonesa.