El desnudo y el poder

jueves, 20 de febrero de 2014

Francis Picabia: Lady in the face of Idol
El desnudo y el poder. El poder del desnudo. El poder desnudarse es un derecho. El poder del desnudo es un hecho. El desnudo y el poder están relacionados desde antiguo. Luz Neira, profesora de Historia Antigua de la Universidad Carlos III de Madrid, ha investigado esa relación en los mosaicos romanos, encontrando similitudes evidentes con la actualidad. La relación perdura porque "la construcción de los cuerpos no es natural ni casual, como a veces se nos quiere hacer creer, sino más bien el resultado de relaciones de poder bien establecidas en una sociedad y promovidas por quienes ejercen ese poder". Sorprende que perdure el canon de belleza femenina, con mujeres estilizadas. Sorprende que perdure el desnudo mitológico, con el desnudo mitómano. Sorprende que perdure la discriminación entre desnudos, con el tratamiento diferente entre cuerpos femeninos y masculinos. Pero, no hay que caer en el error de las traslaciones históricas, de los mimetismos anacrónicos. Las circunstancias y las mentalidades son otras. Advierte la investigadora que el desnudo actual no refleja una "disponibilidad hacia el otro", como en los mosaicos romanos, sino refleja una decisión consciente de la mujer sobre su propio cuerpo, que muestra u oculta según su deseo o reivindicación, lo cual no deja de ser una muestra del poder femenino. No obstante, se da una curiosa coincidencia atemporal. Los mosaicos estaban sólo en las casas de los patricios ricos. Los ricos marcaban las reglas del poder. Las reglas dictaban normas morales estrictas para el espacio público, a la vez que permitían normas morales laxas en el espacio privado. La hipocresía social y la relajación moral. Los ricos y la vieja ley del embudo. Las relaciones de poder y las relaciones de placer. Ya decía el pintor Francis Picabia que "La moral es la espina dorsal de los imbéciles". Picabia tanto fue impresionista como dadaísta, fauvista o cubista; en cualquier caso, vanguardista.



6 comentarios:

Felipe dijo...

Es así como dice Picabia. La espina dorsal de la encargada se dobla cada día sin moralidad para chupársela al imbécil de mi jefe.

Funcio dijo...

Nos aseos da pranta noble dun edificio de San Caetano foron descubertos mosaicos da época bipartita con escenas subitas de tono nas que se recoñece a algún conselleiro deses do dispendio en posturas comprometidas. Son cousas daquel mal goberno. Ben fixo o que alicatou a parede con azulexos azuis con parellas de gaivotas creando un ambiente moito máis discreto, relaxante e laxante.

Nario dijo...

Funcio, en los míos también pusieron pegatinas con gaivotas para ahorrar alicatado.

Berta dijo...

Felipe, Ídolo de Barro, ¿cuántas veces has soñado con que las tres te ponemos los pechos en tu face?
Seguro que cuando te despiertas tus hormonas están confundidas.

Tus tres BBB
(Bea, Belén & Berta)

Rebe dijo...

Me encanta el salón, el cuadro no tanto.

Felipe dijo...

La encargada descansó la espalda durante el finde pero ahora entra en el despacho a doblarla.