Ya no quedan hombres

martes, 28 de enero de 2014

Muere Blas Piñar, muere el vaquero de Marlboro, estrenan Brokeback Mountain en un teatro español; ya no quedan hombres. Blas Piñar, líder de la ultraderecha nacional, ha vivido casi un siglo; si ha sido demasiado tiempo o si el Creador no está todavía preparado para recibirle, es cuestión de mala educación en la despedida; si deja como herencia a la ultraderecha integrada en esa derecha que se define centrista y se torna fundamentalista, es cuestión de país; adiós, Blas. El amor de dos vaqueros por las praderas de Wyoming a mediados del siglo pasado, entre ovejas, homofilias y homofobias, fue un gran éxito cinematográfico, cuyo estreno, a modo de ópera, en el Teatro Real de Madrid provoca escándalo disimulado entre los bien pensantes de la derecha española; a fin de cuentas, los vaqueros han de ser como John Wayne, en cuyo epitafio reza: "Feo, Fuerte y Formal"; ya no quedan vaqueros, ya no quedan hombres. Sin embargo, la muerte del hombre de Marlboro por un cáncer de pulmón es otra cosa, es una metáfora del capitalismo; los cigarrillos Marlboro, de la multinacional tabaquera Philip Morris, han conseguido ser los más vendidos en el mundo gracias a una acertada campaña de marketing que, también desde mediados del siglo pasado, identificaba la marca con la masculinidad de los cowboys; la publicidad del Marlboro Man llenó las pantallas y vallas del planeta; el rudo vaquero a caballo, la mandíbula cuadrada de Eric Lawson, el humo del cigarrillo en la boca y la mirada al horizonte eran signos de independencia e individualismo, de determinación y determinismo, de hombres feos, fuertes y formales hechos a sí mismos; eran los años salvajes del capitalismo utópico; luego vendrían los años delirantes del capitalismo salvaje; el cáncer acabaría pudriendo el sistema. En el epitafio de Willy Brandt reza: "Lo he intentado"... ¿Es qué ya no quedan hombres para intentarlo?

4 comentarios:

Asun dijo...

Señor Armas, por fin una foto normal de un hombre vestido, ¿le pasa algo?

FUNCIO dijo...

XA NON QUEDAN HOMES COMO DON ALBERTO, CAPAZ DE PRESIONAR A TODO UN PAÍS EMERXENTE COMA MÉXICO PARA QUE INVIRTA NA TERRA DA FELICIDADE E DA FERTILIDADE.

¡VIVA PEMEX!
¡VIVA DON ALBERTO!
¡VIVA ZAPATA!

Nario dijo...

Funcio, ¿tomaste tequila al desayuno?

estrella dijo...

Que no quedan hombres ya me di yo cuenta hace tiempo. Desde que a las mujeres nos convencieron de que había que comportarse como los hombres para triunfar, en el trabajo, en la vida y en el sexo, los pobres han adoptado dos posturas
diferentes. Unos se suman al carro del supermacho alfa, afirmando lo innecesario de modo grosero y otros se dedican a las loas ridículas a las mujeres, que si yo que las admiro, que si me parecen maravillosas, que si soy un defensor a ultranza de sus derechos,.....
Cualquiera de los dos están absolutamente perdidos, desubicados y fuera de juego.
En fin, para mi, ni lo uno ni lo otro, unos por animales y otros por pelmas.
Bss
P.D. Quedan "raras avis" por ahí, pero hay que saber tratarlas para que no se maleen.