De farándulas y leones

miércoles, 1 de enero de 2014

Foto: Sylvie Blum
La farándula no es una; son varias y están mal definidas. La farándula se confunde con el "famoseo", es decir, el cotilleo de prensa rosa sobre la vida privada de artistas, deportistas, coplistas, toreros, hijos parásitos de los mismos y similares. Los similares son individuos que son famosos por aparecer reiteradamente en la televisión debido a su condición de individuos que aparecen reiteradamente en la televisión. El chismorreo alcanza sus máximas cuotas de audiencia cuando uno de ellos es el protagonista de un escándalo en el que se mezclan despilfarro y vicio en proporciones similares. Lo que sigue no es guion de españolada del tardofranquismo, es noticia de farándula postmoderna. La Guardia Civil irrumpe en la fiesta de fin de año de Paquirrín por exhibir cachorros de león. ¿Quién es Paquirrín? (Aclaración para foráneos). Paquirrín es el diminutivo cariñoso, apodo malintencionado o nombre artístico, de Kiko Rivera, abreviado de Francisco José Rivera Pantoja, hijo de la tonadillera Isabel Pantoja y del torero muerto Francisco Rivera (Paquirri). ¿Qué es Paquirrín? Famoso por herencia, colaborador de telebasura, actor de cine basura, pinchadiscos y farandulero. Paquirrín celebraba una fiesta privada de fin de año en su casa de Mairena de Aljarafe (Sevilla, España). Los invitados, de tiros largos (esmoquin ellos, vestidos tobilleros ellas), disfrutaban del ambiente ibicenco, así como de la simpatía y valentía del anfitrión y los leones, cuando de pronto, previa denuncia, agentes del SEPRONA (Servicio de Protección de la Naturaleza), unidad especializada de la Guardia Civil, hicieron de aguafiestas, entrando cual safari tanzano en la finca y llevándose los cachorros de león al zoológico Mundo Park de Guillena (Sevilla, España), de donde nunca debieron haber salido sin el permiso correspondiente de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía. No consta que otro tipo de unidades especializadas de la Guardia Civil hubiesen entrado en la casa para requisar otro tipo de bienes de consumo. La otra farándula es la de los cómicos, esos que se dedican al circo, al teatro, a la ópera, al cabaret, al café cantante, al monólogo, al mimo, a la marioneta, a la música callejera… Esos titiriteros a los que no prestan atención los medios de masas. Uno no puede ser artista y ser normal; no interesa a casi nadie.

1 comentarios:

estrella dijo...

En esta época hay tantos tipos de fiesta como de grupos o bolsillos. Diferente música, diferente vestuario, diferente catering, diferente ambientación, diferentes sorpresas,....... Para, al final, que el objetivo de la fiesta sea el mismo, divertirse, desinhibirse, enseñársela y, aunque muchos no quieran reconocerlo, encontrar alguien que nos haga un poco de tilín, jugar a la seducción y esperar que acabe bien. Ese acabar bien es subjetivo, claro, pero no necesita leones. Está bien una ambientación, vestuario y música adecuados. Está bien si el zumo del desayuno es natural.
Se puede no estar de acuerdo, claro.
Bss
P.D. Propósito 2014: menos fiestas y más zumos naturales.