A quema ropa

sábado, 30 de noviembre de 2013

Foto: Bruno Dayan
A quemarropa es disparar a poca distancia. A quema ropa están en Bangladesh a distancia de las sedes occidentales de las multinacionales textiles. Empleados enfurecidos queman la ropa de una fábrica en Gazipur, cerca de Dacca (Bangladesh), provocando un gran incendio, en el que no hubo muertos porque justo antes hubo desalojo. Por el suelo quedan las prendas quemadas con sus etiquetas de Gap, Wal-Mart Stores o American Eagle Outfitters. Cuando se dice que en Occidente ha muerto el sistema fordista de producción industrial, caracterizado por las grandes factorías, cuando en Detroit, Chicago, Manchester o Madrid cierran las grandes empresas que transformaban la materia prima hasta convertirla en un bien de consumo final, cuando los economistas teóricos lo explican todo con la deslocalización productiva, la fragmentación multiplanta, propia de la globalización… esta fábrica de Gazipur cuenta con 18.000 empleados en plantilla y Bangladesh cuenta con más de 4.000.000 de trabajadores en un sector textil que ha convertido al país en el segundo exportador mundial de ropa, tras China. Pero, los trabajadores no están enfurecidos por la especialización, por la división del trabajo, sino por las condiciones del trabajo: contratos precarios, salarios miserables, jornadas interminables, riesgos laborales y fábricas mal construidas. Hace unos meses las imágenes del hundimiento del edificio Rana Plaza (Savar, Bangladesh), donde trabajaban 4.000 empleados en la producción de ropa para firmas multinacionales, de los cuales más de 1.000 quedaron sepultados, recorrieron los noticieros occidentales como si de una catástrofe natural se tratase. Algunos a quema ropa ni se inmutan, a quemarropa sí. No obstante, ya decía Galeano que "el capitalismo, como Dios, tiene la mejor opinión de sí mismo y no duda de su propia eternidad".

Foto: Bruno Dayan

Con la música a otra parte

viernes, 29 de noviembre de 2013

Foto: Nick Kelly
El músico callejero que acredite buen currículo podrá tocar por las rúas compostelanas. El músico callejero que acredite un currículo mediocre podrá tocar por la alameda compostelana. El músico callejero que no acredite currículo tendrá que irse con la música a otra parte. De la ordenanza municipal se encargarán el alcalde y los concejales de una corporación conservadora. Del casting se encargarán técnicos municipales del área de cultura. De la distribución de 25 músicos por las rúas, soportales y plazas del casco viejo se encargarán los propios músicos seleccionados, en puestos equidistantes para que no se produzcan interferencias y solapamientos de sonidos y propinas. Cuestión de física y espacio, cuestión de imagen y economía. La regulación de la música callejera debe ser uno de los problemas que más preocupan a los ciudadanos compostelanos. Que la corporación esté acusada de corrupción por todos sus flancos debe ser una cuestión menor. Aunque, como decía Nietzsche, "sin música la vida sería un error", ¿por qué no se van éstos con la música a otra parte?

La felación, la fruición, la ficción

domingo, 24 de noviembre de 2013

Foto: Natacha Merritt
La felación, la fruición, la ficción… la farándula. Pilar Rubio, bella modelo, presentadora, actriz y novia de Sergio Ramos (futbolista del Real Madrid y de la Selección Española), ha denunciado ante la Policía Nacional el fotomontaje difundido por Twitter en el que ella aparece practicando una felación. Esa felación es una ficción porque no hay fruición. Para que haya fruición tiene que haber aceptación, aprobación, autorización. Para que haya fruición tiene que haber aquiescencia, concupiscencia, incontinencia. Para que haya fruición tiene que haber gana, goce, gusto. Para que haya fruición tiene que haber recreo, regocijo, refocilo. Si no hay beneplácito y placer, no hay fruición, no hay auténtica felación, por tanto, hay ficción. Hay confusión con la felación. Hay confusión con la asimilación de todo sexo oral con felación. Hay confusión entre felación e irrumación, según el movimiento rítmico sea femenino-capital o masculino-genital (en la antigua Roma la irrumación se consideraba una vejación, la felación no). Hay confusión entre felación para estimulación y felación para eyaculación. Donde hay confusión hay ficción; donde hay ficción hay imaginación; donde hay imaginación hay enajenación. Hace bien la famosa no sólo en denunciar al enajenado del fotomontaje, sino a cualquier otro enajenado que utilice su imagen de modo torticero en cualquier red social. Hace mal la famosa en permitir que se publique en la revista Hola su salida del prestigioso hospital de La Moraleja, acompañada de su famoso novio, tras una de sus primeras revisiones ginecológicas desde que se ha quedado embarazada. La gestación fuera del matrimonio no acaba de estar bien vista en el país de la modernidad. La ostentación hospitalaria no acaba de estar bien vista en el país de la crisis. La ficción se admite, la fruición se cuestiona, la felación se niega. 

Antes rojo que rojillo

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Foto: Dmitry Chapala
Cuando este cuaderno comenzó a ser escrito, "rojillo" no figuraba en el diccionario y "rojo" tenía, además de significaciones cromáticas, connotaciones históricas. Desde hace unos años, "rojillo" está incluido en el diccionario como calificativo cariñoso y "rojo" está difundido entre el vecindario como insulto vergonzoso. En Público.es Yeray Calvo pregunta a El Gran Wyoming: "Desde la derecha se critica que alguien de izquierdas tenga una vida privilegiada: ¿Un rico puede ser de izquierdas? ¿Un empresario puede ser de izquierdas? ¿Puede ser un peón de derechas?". Responde Wyoming a Yeray: "El obrero de derechas es tonto por definición y el rico puede ser lo que le salga de los cojones. Quiero decir que Tolstoi se apuntó a la revolución y era un aristócrata. Yo puedo estar más a gusto, a pesar de mi renta, en el bar de debajo de mi casa, donde me encuentro con amigos y me tomo una caña por cincuenta céntimos, que en la cafetería de determinado hotel de cinco estrellas, que es como un balneario de la tercera edad. Con las ideologías pasa un poco igual; pero es que además yo no digo que soy de izquierdas; si dicen que soy de izquierdas allá ellos, sabrán porque lo dicen; si lo siguiente es que no puedo serlo, es que a lo mejor, no lo soy". Insiste Yeray a Wyoming: "Entonces... ¿No eres de izquierdas?". Responde Wyoming: "No, en esencia no; lo que pasa es que comparado con la sociedad, a lo mejor soy hasta de extrema izquierda, pero eso no lo decido yo. Lo que sí pienso es que creer en la justicia, en la sanidad pública, apostar y defender la educación pública, apostar por los derechos de los jubilados para tener una vida digna, apostar por los trabajadores que tengan una vida digna y que sus hijos puedan tener una educación coherente y de calidad, esto te convierte hoy en un hombre de izquierdas... Hoy. La derecha está en todo lo contrario. Es un acto de egoísmo por mi parte, no sólo de altruismo. Yo no quiero vivir en un gueto con torretas de vigilancia con tíos con ametralladoras, porque ha habido una quiebra social de aquellos a los que se les ha desposeído de todo y que se quieren comer a los ricos. Yo quiero que, a pesar de ser rico, mis hijos jueguen en la calle, y poder salir y pasearme sin que haya quiebra social. Me gusta la paz social y eso cuesta dinero. Creo que nuestros impuestos deben ir ahí. Por eso cuando la derecha se ríe de los servicios públicos y de los progres que los piden es porque ellos tienen claro lo que van a hacer, defenderse, enclaustrarse en sus guetos y defenderse del pueblo llano. Yo no quiero defenderme, yo quiero vivir con él". Yeray va más allá: "Entonces eres de izquierdas en comparación con el resto de la sociedad, pero... ¿Te consideras un rojo peligroso?". Responde seguro Wyoming: "No. Todo lo que pienso en el sentido político es lo que yo creo que habría que hacer para que la gente viviera mejor. Hay personas que cuando van a la playa piensan en cómo se forrarían jodiendo la playa. Hay que empezar a ver las cosas de otra manera. El mundo ya nos está indicando que hemos hecho demasiado daño y hay que pararlo. Hay gente que sólo busca el lucro personal. Yo no busco exclusivamente mi lucro personal". Yeray golpea: "Hay mucha gente, la mayoría de los que votan al PP, que te ven así, un rojo peligroso". Wyoming encaja: "Me consideran peligroso para sus intereses. Y rojo sí, me lo dicen, y curiosamente estamos sufriendo una regresión en esto. A mí me ha empezado a llamar rojo la gente desde los coches, como si fuera un insulto. A mí rojo no me parece un insulto; lo que pasa es que no sé si es acertado; es como si me llaman ateo, pues no me parece un insulto". Wyoming, antes rojo que rojillo. En el caso de un rojo así, mejor leer que escribir. Leamos su libro No estamos locos; vale más que cuesta.

Votar al gordo

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Foto: Pascal Renoux
Votar al gordo es excepcional en el país de los gordos. Si fuese una monarquía, en el país de los gordos el gordo es rey, mejor dicho, el rey es gordo. Siendo una república presidencialista, en el país de los gordos el gordo no es presidente, porque los gordos no votan al gordo. Tres de cada diez estadounidenses son gordos. Pesados esos gordos, medidas sus alturas, elevadas esas alturas al cuadrado y divididos sus pesos por sus alturas al cuadrado, los índices de masas corporales de tales gordos estadounidenses superan el límite inferior del sobrepeso. Como patriotas que son, conscientes de las fronteras, les queda el consuelo de que al sur del río Bravo, los mexicanos aún son más gordos que ellos. Quizás por eso, no quieren que los wetbacks (espaldas mojadas) continúen entrando masivamente en su país, transportados por coyotes sin escrúpulos, porque lo hacen para comerse todo lo que pillan, pues, como pobres que son, son insaciables y adictos a la comida basura. Sin embargo, los gordos estadounidenses no confían en un gordo para que garantice sus derechos, gestione sus riquezas y arrulle sus sueños americanos. Chris Christie, posible candidato republicano en las próximas elecciones presidenciales, no sólo tiene un nombre redundante y de dibujos animados, sino que tiene muchos kilos de más. Lo tiene crudo, pues los gordos no votan al gordo. En la historia presidencial del país sólo hubo uno gordo, William Howard (136 kilos entre 1909 y 1913). Roosevelt, Adams y Clinton fueron más gorditos que gordos. Un siglo después, en el país de los gordos los gordos votan antes a un negro que a un gordo. El candidato gordo lo sabe, pero no sabe qué estrategia seguir en estos dos años que le quedan hasta las presidenciales. Por un lado, se ha puesto a dieta y se ha operado el estómago, para estilizar su oronda figura, aunque manifieste: "No lo he hecho por las elecciones presidenciales, lo he hecho por mí, por mi esposa y por mis hijos"; la familia ante todo. Por otro lado, defiende sus michelines y presenta informes médicos, para demostrar su vigor, así que, zampándose una rosquilla, manifiesta: "Soy el gordo más sano que he visto en mi vida"; la salud ante todo. No conviene ridiculizar sobre el voto al gordo. Recuérdese a Chávez o a Berlusconi. Cada país es diferente, pero sorprende que el think tank republicano no haya barajado la posibilidad de una candidata gorda. Según un estudio de la Westminster University (London, U.K.), los hombres, incluidos los gordos, en situaciones de crisis, prefieren mujeres gordas.


Foto: Perry Gallagher

La heroína de Pakistán

sábado, 9 de noviembre de 2013


La heroína de Pakistán ni es heroína ni es de Pakistán. No es estupefaciente, aunque sí algo narcótica y bastante analgésica. No es de Oriente Medio, sino de New Jersey (USA). Kamala Khan, supuestamente hija de inmigrantes pakistaníes, es la primera mujer islámica heroína de la factoría Marvel (la del Capitán América, Spider-Man o Hulk). Los tiempos del cómic están cambiando. Marvel se ha hundido y busca recuperarse de la mano de la multinacional Walt Disney. Las multinacionales siempre se adaptan a los tiempos. Kamala es fruto de su tiempo. Según sus creadores, "como muchos hijos de inmigrantes, Kamala se siente parte de dos mundos: el de su familia (a la que quiere, pero que le causa demasiados problemas) y el de sus amigos (que a veces no comprenden sus tradiciones familiares)". El resultado de su dilema cotidiano es una heroína, tan vulnerable como resistente, que tanto resuelve problemas de los adultos conservadores de su entorno familiar o de los adolescentes díscolos de su pandilla como resuelve conflictos internacionales entre superpotencias. Kamala podría parecer una rebelde con causa, que rompe estereotipos clásicos. De hecho, sus creadores ya anticipan tanto las críticas de los xenófobos anti-islámicos como de los fundamentalistas islámicos. Sin embargo, Kamala es una asimilada del sistema. Ni siquiera utiliza su nombre, adopta el de Ms. Marvel, en homenaje a Carol Danvers, la de Los Vengadores y X-Men. Como ella, aparece ataviada con body ceñido, mallas, antifaz y rayo en los pechos. Para otro momento la imagen sexista; ahora la imagen migratoria. Los EEUU enorgulleciéndose de su melting pot (crisol de razas). Los EEUU restringiendo la entrada de inmigrantes mediante cuotas desde los años veinte del siglo pasado. Los EEUU aplicando la nueva ley de reforma migratoria de Obama para regularizar a 11-15 millones de indocumentados. Los inmigrantes islámicos son una minoría mínima en los EEUU. Lo de la heroína de Pakistán es un guiño geopolítico, no demográfico.

El imperio de los sentidos

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Foto: Maki Kawakita
El imperio del sol naciente ya no es el imperio de los sentidos. De hecho, hoy en día El imperio de los sentidos de Nagisa Oshima aún se exhibe con las escenas de sexo explícito censuradas. La intensa experiencia hedonista de Sada Abe, empleada y ex prostituta, y Kichizo Ishida, empresario y propietario de hotel, continúa siendo un icono para erotómanos sadomasoquistas y película de culto para cinéfilos occidentales pero descoloca a los bien pensantes japoneses. Los japoneses modernos, y sobre todo las jóvenes japonesas, ya no tienen interés por el sexo. Según la Asociación de Planificación Familiar, casi la mitad de las mujeres de 16 a 24 años muestra indiferencia por el sexo. En una sociedad tradicional y machista, pero fascinada por las nuevas tecnologías, las jóvenes prescinden cada vez más de la relación de pareja, de la transformación de la pareja en familia y de la procreación familiar. Las jóvenes japonesas no quieren casarse y ver como se reproduce en su nueva casa el rol machista que vivieron en su casa paterna. La falta de trabajo dificulta su emancipación. La falta de espacio dificulta su relación. Se extiende el sekkusu shinai shokogun o síndrome del celibato. La falta de parejas lleva a la falta de sexo, entre otras cosas porque la promiscuidad femenina tampoco está bien vista socialmente. La falta de parejas lleva a la falta de nacimientos. La baja natalidad podría llevar, como exagera el experto Kunio Kitamura, a la extinción de los japoneses. Cuando la soltería y la ausencia de hijos son opciones personales no hay discusión. Cuando son resultado de la discriminación sexual, de la economía especulativa o de la inhibición de la política pública la cosa cambia. Siete de cada diez japonesas dejan su puesto de trabajo cuando tienen su primer hijo. Según el Foro Económico Mundial, Japón es uno de los peores países del mundo en cuanto a igualdad laboral entre hombres y mujeres. La hipnosis tecnológica y el materialismo individual sustituyen al sexo, pero las razones son sociales y económicas. Soluciones: la multiplicación de los contactos sexuales esporádicos, la aceptación del sexo sin compromisos y la visualización de El imperio de los sentidos sin cortes.