La caída de ojos

domingo, 29 de diciembre de 2013

Foto: Adolfo Gosálvez
La caída de ojos se tiene o no se tiene. La caída de ojos no se aprende. La caída de ojos no se define bien. La caída de ojos viene siendo algo así como la capacidad de bajar la mirada entornando los párpados de una manera seductora. La política es seducción. Un líder tiene que tener una seductora caída de ojos. Un sinergólogo es un profesional que estudia el lenguaje corporal, la gestualidad. Un sinergólogo, Javier Torregrosa, entrevistado sobre los gestos delatadores de los políticos, pone a Rajoy como ejemplo negativo: "Los gestos de Mariano Rajoy son extraños, por el movimiento de los ojos, y no son nada agradables; cuando se ve el blanco de los ojos por arriba o por abajo no es agradable, y a él le ocurre". Rajoy miente con la mirada tanto como con la boca. Rajoy no tiene caída de ojos, tiene los ojos caídos. Ante una pregunta aduladora, Rajoy abre más los ojos. Ante una pregunta molesta, Rajoy parpadea en ambos ojos cual alas de crisálida recién convertida en mariposa. Ante una pregunta aduladora, sus ojos se van al lado izquierdo y responde seguro siguiendo al pie de la letra las notas de sus asesores. Ante una pregunta molesta, sus ojos se van al lado derecho y miente inseguro inventando la respuesta para salir del paso. La mirada es el espejo del alma. Rajoy es incapaz de saludar con la mirada; le falta simpatía. Rajoy es incapaz de convencer con la mirada; le falta sinceridad. Rajoy es incapaz de intimidar con la mirada; le falta determinación. Rajoy es incapaz de aguantar la mirada; le falta vergüenza. Como decía William Cowper: "Seguir estúpidos precedentes y parpadear con los dos ojos es más fácil que pensar". Ese poeta también anduvo siempre muy preocupado por la condena eterna.




4 comentarios:

PEPE DEL PEPE dijo...

La mirada Rajoy no la tiene muy bonita pero la sonrisa es encantadora.

Funcio dijo...

A caidiña de ollos de Don Mariano cecáis non sexa o seu forte pero a de Don Alberto quebra corazóns entre tódalas mulleres e algúns homes do país.

Nario dijo...

Funcio, me dice mi madre que no diga que Don Mariano es bizco.

Felipe dijo...

Peor que la caída de ojos es la caída de rodillas todos los días para chupársela al jefe.