Jugar al fútbol en la calle

domingo, 1 de diciembre de 2013

Foto: Eldad Pnini
Aquello de jugar al fútbol en la calle, recomendado por padres y educadores en los años del franquismo, puede ser una infracción según la nueva Ley de Seguridad Ciudadana promovida por los herederos del franquismo. Aquella amenaza bravucona del ministro franquista, padre fundador del PP, Manuel Fraga: "La calle es mía", es puesta en práctica hoy por sus herederos con aparente, sólo aparente, mayor sutileza, mediante la aprobación y aplicación de una ley que recuerda y hasta supera, en lo relativo al orden público, a la Ley de Vagos y Maleantes. El anteproyecto de ley, remitido a los tres Consejos (Fiscal, General del Poder Judicial y de Estado), ha suscitado polémica, como siempre en España, en torno a los símbolos. Quemar una bandera de España, gritar contra España en una manifestación, quemar una imagen del Rey o gritar contra la Monarquía en una manifestación será muy castigado por la Ley de Seguridad Ciudadana. Gritar mientras se toca el himno nacional en un estadio, con el Rey en el palco y la Selección en el césped, no; no según esta ley, pero sí según la Ley contra la Violencia en el Deporte. Gritar contra una España grande y única en una manifestación no será castigado, si se hace de modo autorizado y pacífico, pero sí, si se hace en una manifestación ilegal o de manera violenta. Mientras discutimos sobre la defensa o el ataque a la bandera y la unidad patria, la nueva ley sanciona como infracciones graves o muy graves (con penas de 1.000 a 600.000 euros) entre otras muchas: la manifestación coactiva, la alteración de acto público (electoral, deportivo, religioso, cultural), la manifestación de ecologistas ante central nuclear, la invasión de indignados en aeropuerto con o sin aviones, la manufactura, comercio y tenencia de armas, el cultivo, consumo y tenencia de drogas, el ejercicio de la prostitución cerca de colegio (sobre todo concertado), la incitación a participación en botellón, el uso agresivo de perros de presa y el jugar al fútbol en la calle. En la calle jugábamos al fútbol a vida o muerte, para sobrevivir. Un pronóstico: puede pasar cualquier cosa.

7 comentarios:

RIAZOR BLUES dijo...

Al fútbol se juega en Riazor, donde los líderes ponen la clase y la afición pone el alma:

¡EL DÍA QUE ME MUERA
YO QUIERO MI CAJÓN
PINTADO DE AZUL Y BLANCO
COMO MI CORAZÓN!

¡FORZA DEPOR OE!

Felipe dijo...

Tiene más peligro jugar en el despacho que en la calle, que luego viene la señora de la limpieza y resbala.

Berta dijo...

Felipe, Ronaldessi, ese cuerpo de atleta, ese verbo vacío y ese coco infantil te convierten en un icono de gay sumiso que es un desperdicio. Déjate de entrenamientos y vente a competir con nosotras a la Champions. Te vamos a sacar lo mejor de ti hasta en la prórroga sin riesgo de panaltys.

Tus tres BBB
(Bea, Belén & Berta)

Funcio dijo...

Fun a manifa de Nunca Máis en Santiago. Atopei poucos funcionarios. Normal, era domingo, estaban coa familia.

Nario dijo...

Funcio, yo ayer estaba en la aldea, preparando la matanza.

estrella dijo...

El sentido común y la discreción indican mejor que nada lo que se puede o no se puede hacer en la calle. Aunque algunas veces, haya cosas que insinuadas en la calle y rematadas en la intimidad, ganan. Roces, miradas o besos con intención y delante de otros pueden darnos pistas de lo que va pasar luego y puede despertar la imaginación, curiosidad y envidia de terceros.
Bss
P.D. Cuando los hombres están en el fútbol, viendo el fútbol, jugando al fútbol, pensando en el fútbol o hablando de fútbol, lo mejor es irse de compras.

Felipe dijo...

La encargada, según llega de la calle, se pone a jugar en el despacho con la pilila del jefe.