Hasta las bolas

martes, 24 de diciembre de 2013


Hay quien cree que las fiestas navideñas son las fiestas del consumismo. Hay quien cree que las fiestas del consumismo deben estar abiertas a la creatividad en época de crisis. Hay quien cree en el capitalismo. Hay quien cree en el cristianismo. Hay quien cree que el cristianismo y el capitalismo son lo mismo. Hay quien cree que el cristianismo está hasta las bolas de las bolas navideñas. En Milán, ciudad moderna europea, paradigma del capitalismo productivo (automóvil) y del capitalismo consumista (moda), las autoridades han obligado a la dueña de una sex shop a retirar de la calle su campaña navideña, cuya publicidad consistía en un árbol del cual colgaban anillos vaginales que sustituían a las bolas y a cuyos pies se depositaban juguetes eróticos que sustituían a los juguetes. Es discutible que los anillos vaginales resulten más decorativos que las tradicionales bolas. Es discutible que un árbol del placer femenino resulte más decoroso que un árbol machista con falos y bolas. Es discutible que las autoridades públicas hayan cobrado a la propietaria más de 4.000 euros por ocupación de espacio público durante toda la campaña navideña y no le hayan dejado ocuparlo ni tres semanas. Es discutible que coartando la creatividad se promocione el trabajo autónomo. Es indiscutible que el resultado de la campaña en cuanto a promoción ha sido muy superior al previsto por la empresaria, debido a la imprudencia de autoridades timoratas, pazguatas y mojigatas. Los caminos del Señor son inescrutables (frase de autor anónimo, muy repetida por los curas, cuyo significado es discutible pero que viene al caso y al momento).

2 comentarios:

Chunguito Brother dijo...

La Virgen como es gitana,
a los gitanos camela,
San José como es gachó,
se rebela, se rebela.

La Virgen lavaba,
San José tendía,
La Virgen lavaba,
San José tendía,
ayyyyy curricutí
ay curricutí curricutín,
agua le traía, agua le traía, agua le traía.
Madroños al niño no le demos más,
que con los madroños se pué emborrachar.
Que sí, que no, Rocío se llama la madre de Dios.

La Virgen vendió la mula,
porque le daba coraje,
San José como es gachó,
atrincó su correaje.

La Virgen lavaba,
San José tendía,
La Virgen lavaba,
San José tendía,
ayyyyy curricutí
ay curricutí curricutín,
agua le traía, agua le traía, agua le traía.
Madroños al niño no le demos más,
que con los madroños se pué emborrachar.
Que sí, que no, Rocío se llama la madre de Dios.

Los gitanos son bronce,
y los payos de hojalata,
y el chaval del portal,
mejor que el oro y la plata.

La Virgen lavaba,
San José tendía,
La Virgen lavaba,
San José tendía,
ayyyyy curricutí
ay curricutí curricutín,
agua le traía, agua le traía, agua le traía.
Madroños al niño no le demos más,
que con los madroños se pué emborrachar.
Que sí, que no, Rocío se llama la madre de Dios.

La Virgen estaba guisando,
y mirando por la ventana,
mientras que el niño cantaba,
como el coro de esta casa.

La Virgen lavaba,
San José tendía,
La Virgen lavaba,
San José tendía,
ayyyyy curricutí
ay curricutí curricutín,
agua le traía, agua le traía, agua le traía.
Madroños al niño no le demos más,
que con los madroños se pué emborrachar.
Que sí, que no, Rocío se llama la madre de Dios.

CALATRAVA dijo...

¡HASTA LAS BOLAS ESTOY YO DE LOS VILLANCICOS, CHUNGUITO BROTHER!