El presidente estúpido y el rey desnudo

sábado, 14 de diciembre de 2013

Foto: Frieke Janssens
El presidente estúpido y el rey desnudo: argumentos de Sindicato de Periodistas y cuentos de Andersen. El presidente no quiere que le pregunten. El presidente no quiere responder. El presidente está triste. ¿Qué tendrá el presidente? ¿Es acaso el presidente estúpido e incapaz para su cargo? ¿Es acaso delito llamar estúpido e incapaz al presidente? Es lo que dice el cuento, es una metáfora. Los periodistas están mal acostumbrados, los ciudadanos también, los súbditos otrosí. Los periodistas estaban acostumbrados a que el presidente en sus escasas ruedas de prensa sólo contestase a cuatro preguntas, que ellos mismos acordaban. El presidente lo hacía así para incentivar el consenso entre profesionales del gremio y para agilizar su ingenio, obligándoles a un proceso de análisis y síntesis de las cuestiones, que se traducía en la selección de las preguntas más interesantes para los españoles. Sin embargo, a partir de ahora, el presidente va a escoger directamente a los periodistas que quiere que le pregunten. El presidente lo hace porque no quiere perder tiempo y porque ahora, tras dos años en el cargo, ya sabe cuáles son los periodistas que hacen las preguntas que interesan a los españoles. La Federación de Sindicatos de Periodistas ha mostrado su malestar en un comunicado, señalando que "el tradicional recelo del presidente del Gobierno hacia los periodistas, que le ha llevado en ocasiones a estar más de un mes sin comparecer ante ellos, ha dado un grave paso adelante, pues la secretaria de Estado de Comunicación les ha informado de que a partir de ahora el Gobierno decidirá a qué periodistas de los que se han apuntado previamente da la palabra en las ruedas de prensa de la Moncloa". Se trata del mismo presidente al que se le llena la boca cuando habla de ley de transparencia. Se trata del control de los medios de información, es decir, del control de la información. No se trata de un cuento. En el cuento de El rey desnudo Andersen cuenta que: "Hace muchos años había un rey que era comedido en todo excepto en una cosa, en que se preocupaba mucho por su vestuario. Un día escuchó a dos charlatanes, Guido y Luigi Marabuto, decir que podían fabricar la prenda más suave y delicada que se pudiera imaginar. Esta prenda tenía la especial característica de ser invisible para cualquier estúpido o incapaz para su cargo. Obviamente, no había prenda alguna, sino que los pícaros simulaban que trabajaban en la ropa, pero se quedaban con las ricas telas y accesorios que solicitaban para su confección. Dudando de si él mismo sería capaz de ver la prenda o no, el rey envió primero a dos de sus hombres de confianza a verla. Evidentemente, ninguno de los dos admitieron que eran incapaces de verla y comenzaron a alabarla. Todos los ciudadanos habían oído hablar de la fabulosa prenda, estaban deseando verla y estaban deseando comprobar cuán estúpidos eran sus vecinos incapaces de verla. Los falsos sastres hicieron como que ayudaban al rey a ponerse la preciada prenda y el rey salió con ella en un desfile, sin admitir que era inepto o estúpido por no poder verla. Todos los ciudadanos alabaron disimuladamente la prenda, temerosos de que sus vecinos se diesen cuenta de que no podían verla. De pronto, un niño preguntó reiteradamente a gritos: "¿Pero no veis que el rey va desnudo?" La gente comenzó a cuchichear la pregunta hasta que toda la multitud gritó a coro: "¡El rey va desnudo!", "¡El rey va desnudo!". El rey escuchó, bajó la cabeza, comprendió, levantó la cabeza, terminó el desfile". Fin de la cita. Primera moraleja: No todo lo que todos dicen que es verdad es verdad. Segunda moraleja: El problema no es la desnudez, sino la estupidez. Tercera moraleja: Las preguntas suelen ser menos estúpidas que las respuestas. Metáforas personales: el rey es el presidente estúpido e incapaz para su cargo, los falsos sastres son sus secretarios y asesores, los ciudadanos son consumidores de productos falsificados, el niño es la prensa libre… ¡Controlen a ese niño!


6 comentarios:

Nicolas Mengual dijo...

El Presidente ha llegado ya al punto de temer las preguntas que se le pueden hacer y el rey ya hace tiempo que sabe que los ciudadanos han descubierto su desnudez.

Siro dijo...

¡Tiene tela la cosa!

Felipe dijo...

¿Conocen el cuento de EL JEFE DESNUDO Y LA ENCARGADA ESTÚPIDA?
Me lo leo y me lo veo todos los días.

Funcio dijo...

Moitos funcionarios ben ven que moitos Suprem Chiefs van espidos pero sempre lles alaban o ben vestidos que van. Son os usuarios os que ás veces descubren as vergoñas.

Nario dijo...

Funcio, en esta época mi madre me hace venir a la Xunta con calzones largos.

Felipe dijo...

La encargada se traga cada día el cuento de que solamente ella bebe de esa fuente de la juventud que es el miembro real del jefe.