Adiós, Rubia

viernes, 20 de diciembre de 2013

Foto: Patrick Demarchelier
Adiós, Rubia, sin más, es machismo; Bye, bye, Blondie, sin más, es feminismo. Es feminismo carnal y descarnado; es feminismo radical y descarado. Feminismo que llega a las librerías españolas con retraso de diez años, sólo diez años, como siempre o como casi siempre, desde la vecina (en cuanto a frontera) y lejana (en cuanto a mentalidad) Francia, como siempre o como casi siempre. Los antecedentes, en papel y en película (Fóllame, Perras sabias, Lo bueno de verdad, Teoría King Kong), son avales de atrevimiento y modernidad. La autora, Virgine Despentes, ex puta e icono del destroy punk, es mujer de pocos rodeos y zarandajas. Los temas, pornografía, prostitución, homosexualidad, violencia o sexo, son tabúes y párrafos ocultos en algunas bibliotecas. En Bye, bye, Blondie Virgine plantea relaciones lésbicas que escandalizan a las feministas y hasta a las lesbianas. Como escandalizan sus explicaciones sobre el argumento: "Dos mujeres juntas son sujeto de fantasía sexual para los hombres, que siguen considerándolas como su campo de juego; es un clásico del porno mainstream. En Bye, bye, Blondie el problema sería que no follaran; los hombres heterosexuales no tendrían nada con que alimentar su polla y no lo tomarían bien. Creo que dos hombres juntos son un ataque más frontal a los heterosexuales retrógrados (…). El tema de la homosexualidad, como el tema del feminismo, es central ahora. La extrema izquierda francesa tiene una tendencia histórica a considerar estos temas como secundarios y es un error. Ser homosexual sigue siendo algo totalmente revolucionario, un asunto capital e inaceptable para los reaccionarios". No obstante, en su utopía punk underground Virgine se imagina un lugar de libertad lésbica, donde las mujeres "ni siquiera enseñan una teta". Ni siquiera una teta.

2 comentarios:

Rebe dijo...

La foto da frío, pero el lesbianismo es calentito.

CALATRAVA dijo...

YO NO DIGO ADIÓS A LAS RUBIAS NI A LAS MORENAS PERO SE VAN IGUAL.