Con la música a otra parte

viernes, 29 de noviembre de 2013

Foto: Nick Kelly
El músico callejero que acredite buen currículo podrá tocar por las rúas compostelanas. El músico callejero que acredite un currículo mediocre podrá tocar por la alameda compostelana. El músico callejero que no acredite currículo tendrá que irse con la música a otra parte. De la ordenanza municipal se encargarán el alcalde y los concejales de una corporación conservadora. Del casting se encargarán técnicos municipales del área de cultura. De la distribución de 25 músicos por las rúas, soportales y plazas del casco viejo se encargarán los propios músicos seleccionados, en puestos equidistantes para que no se produzcan interferencias y solapamientos de sonidos y propinas. Cuestión de física y espacio, cuestión de imagen y economía. La regulación de la música callejera debe ser uno de los problemas que más preocupan a los ciudadanos compostelanos. Que la corporación esté acusada de corrupción por todos sus flancos debe ser una cuestión menor. Aunque, como decía Nietzsche, "sin música la vida sería un error", ¿por qué no se van éstos con la música a otra parte?

1 comentarios:

Siro dijo...

Para los vecinos la mejor música es el silencio... ¡A dormir!