Ningún perro andaluz

miércoles, 16 de octubre de 2013

Foto: Guy Le Baube
Morir al sol es propio del capitalismo salvaje. Si alguien o algo no produce, se deja morir al sol y sanseacabó en un santiamén. Si hay interés por medio, se recicla. Si hay sentimentalismo por medio, se devuelve con condolencias. Si hay denuncia por medio, se paga indemnización. En el mundo capitalista desarrollado los animales son cabezas de ganado o mascotas de compañía. En el mundo desarrollado las compañías, aéreas, no entienden de compañías, animales. La compañía aérea Air Berlín, de la Alemania más capitalista, acepta finalmente un acuerdo amistoso en un juzgado mercantil de Palma de Mallorca, donde veranean como en casa miles de alemanes capitalistas, por el que ha de indemnizar al propietario de un bulldog inglés que se deshidrató en la pista del aeropuerto de Sevilla, donde murió al sol por "negligencia extrema" de los operarios del handling de la compañía. Son los efectos de la globalización y del cambio climático. Son los efectos de la sensibilización ecológica y de la presión mediática. Son los efectos de una demanda bien planteada por la empresa Reclamador.es, después de que la compañía aérea hubiese intentado contentar al descontento viajero con la devolución de los 75 euros abonados por su pasaje low cost, más 100 euros en un bono descuento para un viaje posterior (fidelización del cliente).  La compañía aérea acaba asumiendo, además de los costes procesales, una indemnización resultante de la suma de: coste inicial del bulldog inglés, trasportín, tasas por viaje con mascota, certificado de veterinario, recogida e incineración de perro muerto y daños morales; en total, más de 3.000 euros, cantidad exigua para lavar la mala imagen de la compañía y para evitar la revisión de su protocolo de transporte de mascotas. La descripción de la muerte al sol de Nano, el bulldog inglés, por un golpe de calor sevillano, en la pista de estacionamiento de aeronaves del aeropuerto andaluz, dentro de un trasportín sin agua, rodeado de vómitos, heces y orines, mientras una azafata comunica al propietario que "a su perro le pasa algo", refleja la crueldad del actual capitalismo low cost. En Un perro andaluz Buñuel, a través del delirio surrealista y de la agresividad de la imagen, provocaba el caos en la moral de los bien pensantes en 1929, año de la crisis, de aquella crisis. En la película no hay ningún perro andaluz. El capitalismo es a menudo surrealista... y redundante.

5 comentarios:

Siro dijo...

Los perros no tienen patria pero saben a quien ladran.

BEA dijo...

Felipe, Perrito Faldero, sólo una de las tres es usuaria de chihuahua lamecoños, adivina cuál.

Tus tres BB + B
(Belén, Bea + Berta)

estrella dijo...

El andaluz en general, y los perros andaluces en particular, están a acostumbrados al sol y al calor, en olas y en golpes, lo llevan y sobrellevan sabiendo que único que se puede hacer es parar, dejarse llevar por el sopor y esperar. No se altera por corrientes frías y frívolas de separaciones y segregaciones, no le afectan bajadas bruscas de temperatura a base de hacer y rehacer cuentas y presupuestos. Prepara un acomodo a la sombra y espera.
No son tópicos, es geopolítica.
Bss
P.D. Salir de casa solo con tacones y gabardina es una opción arriesgada, pero si se da la oportunidad, no se puede dejar pasar.

Rebe dijo...

Nunca me gustó andar desnuda entre perros.

Siro dijo...

Para hacer ejercicio, lo mejor a mi lado: un perro andaluz.