La mujer a la reserva

miércoles, 9 de octubre de 2013

Foto: Ed Ross
En USA, la mujer a la reserva. La reserva es una servant nation, una nación doméstica, donde la mujer manda poco y el jefe de la tribu manda mucho. En la reserva la tribu se cree que tiene soberanía sobre el territorio, pero es una soberanía relativa. Eso sí, puede montar casinos o salas de juegos para garantizarse una supervivencia acorde con los tiempos azarosos que corren. La reserva federal es otra cosa. No tiene territorio, pero tiene todos los fondos de los bancos estadounidenses. Es una agencia gubernamental, pero tiene independencia para tomar decisiones al margen de los poderes ejecutivo y legislativo. La reserva federal tiene mucho poder. Mandar a una mujer a la reserva, para que mande en la reserva, es darle mucho poder. El poderoso presidente del territorio de USA, Barack Obama, nombra a una mujer, Janet Yellen, presidenta de la Reserva Federal de USA. No la nombra por ser mujer, ni por ser una mujer extraordinaria, tal como concibe la mayoría a una mujer extraordinaria (por ejemplo, una espectacular modelo al estilo india navajo). Obama nombra a Janet por ser una mujer extraordinaria en cuanto a su formación académica (Yale, Harvard, Berkeley, London School of Economics), extraordinaria en cuanto a su experiencia en asesoría económica (Casa Blanca, Reserva Federal), extraordinaria en cuanto a su capacidad para predecir, como pocos, la actual crisis económica. Estando al frente de la reserva federal de San Francisco, advirtió en 2007 que "las posibilidades de una concentración de crédito en desarrollo y la caída de la economía en recesión aparecen como demasiado reales". Otros jefes de tribu pensaron que no era para tanto. Poco después hubo que rescatar con fondos federales a grandes bancos de inversión. Janet tenía razón. Obama usa la razón para ponerla, sin reserva, al frente de la reserva. Un proverbio indio norteamericano dice: "No tomes lo que no es tuyo; no te ha sido dado; no te lo has ganado; no es tuyo".

7 comentarios:

Lulú dijo...

Si tomáramos nota por aquí y pusiéramos a mujeres dirigiendo bancos centrales y no centrales, empresas públicas y privadas, corporaciones, constructoras y demás, otro gallo nos cantaría, porque lo que nos sobran son gallos cantarines que a la hora de la verdad son pollitos piadores.

Siro dijo...

El banco está para prestarte dinero siempre que no lo necesites.

Funcio dijo...

Na Xunta as mulleres son de Gran Reserva entre as xefaturas, de Reserva nas seccións e de Crianza nas demáis dependencias, pero son os homes os que melloran cós anos, non se sabe ben por que, son cousas do viño. Peor era cando no Bipartito non se sabía que o viño de Asunción non era branco, nin tinto, nin tiña color.

Nario dijo...

Funcio, el fondo de reserva es lo mismo que el fondo de pensiones?

Rita dijo...

Y aquí teniendo que enseñar las tetas en el Congreso para que nos hagan caso.

Galeno dijo...

La reservitis es una dolencia propia de las mujeres de género femenino que tiene como síntoma principal la inflamación de unas venas a causa de una secuencia de trombosis tras discusiones frecuentes con miembros del género opuesto o contrario, incluso masculinos. El síntoma, poco dado a la soledad, va a menudo acompañado de otros como calentura más caliente de lo habitual en la zona o rojeces más rojas de lo habitual en la zona. Hay reservitis bacterianas, ¿para qué negarlo?, pero son menos dolorosas porque son debidas a organismos patosos o patogénicos, esto es, se contagian por el contacto demasiado asiduo de la mujer afectada con patos domésticos, que son muy dados a estimular las inflamaciones cuando ellos mismos se sienten muy estimulados. Hay reservitis químicas, debidas a soluciones irritantes, y físicas, debidas a traumas físicos por pinchazos epidérmicos mal aplicados o manipulaciones de cánulas intravenosas mal manipuladas. Sin embargo, las reservitis más vergonzantes son las de origen genético, sobre todo humilde, y las derivadas del alcoholismo, lacra de los países gobernados por partidos de izquierdas o nacionalistas.

estrella dijo...

Entre vino joven, crianza, reserva y gran reserva, la diferencia fundamental está en el periodo de envejecimiento.
En cualquier caso, la calidad del vino no viene dada solo por esa clasificación. De hecho, para tomar la decisión de que un vino pase a ser reserva o gran reserva, se considera la calidad prevista (en el fondo, es una inversión a medio o largo plazo), calidad que viene dada por la cosecha, el clima, el tipo de uva, el suelo, el proceso de elaboración,.... y siempre es una apuesta, nada garantiza al 100% que una gran cosecha, en la que se invierte un tiempo, esfuerzo y dinero llegue a reserva, hay que arriesgar y confiar. Ahora, si todo sale bien, no hay nada como el placer de descorchar una botella de un reserva, dejar que se airee un poco, servir el vino en un cristal delicado y disfrutarlo en la lengua, paladar y labios, antes de tragarlo.
Lo mismo pasa con las mujeres,es dificil conseguir la calidad de reserva y hay que saber distinguirlas.
bss