El feminismo, el pescado y el mercurio

miércoles, 2 de octubre de 2013

Foto: Álex Pérez
Por fin se demuestra que tanta cuota por género y tanto cabreo feminista en España tiene una explicación física, científica, no política, ni cultural. Las mujeres españolas tienen unos niveles exagerados de mercurio en sangre. Según expertos de la derecha, afortunadamente no todas las españolas tienen la sangre tan alterada, pues conviene separar bien estas características patológicas, propias de las feministas izquierdosas, de las características básicas de la cultura tradicional española, propias de las mujeres conservadoras no feministas, aunque siempre femeninas. Según un informe publicado por el Grupo de Trabajo Mercurio Cero, seis de cada diez españolas superan el umbral de mercurio recomendado por la Agencia de Protección Ambiental de USA (las recomendaciones siempre vienen de USA). Las españolas son las segundas más contaminadas del mundo; sólo superadas por las japonesas. Las españolas están bastante más contaminadas que las de las Islas Mauricio, Costa de Marfil, India, Sudáfrica, Nepal, Armenia o Bangladesh. Para una defensa inmediata, se podría desvirtuar el rigor científico del informe: sólo tiene en cuenta a esos nueve países; sólo tiene en cuenta a veintiocho españolas en edad fértil; sólo tiene en cuenta el examen del pelo de esas españolas como testigo de una exposición reciente a los efectos de dicho metal pesado; sólo tiene en cuenta que el exceso de mercurio en el organismo de las españolas se debe al exceso de mercurio en el organismo de los pescados consumidos en exceso por las españolas excesivas. Menos mal que los burócratas europeos no están sólo para la burocracia: Elena Lymberidi-Settimo, del Buró Europeo del Medio Ambiente, avisa en un comunicado que "Los gobiernos deberían medir la concentración de mercurio en el pescado y advertir sobre las cantidades y las especies que se pueden consumir sin riesgo". Seguro que la Europa Azul va a aclarar, de una vez por todas, si las españolas deben o no deben consumir pescado azul (al margen del precio que impongan desde la Europa Azul). Mientras el mercurio neurotóxico continúa afectando al carácter de las feministas neuróticas, la Europa conservadora y empresarial no acaba por decidirse a implantar cuotas femeninas en las empresas. La cosa va bien en Noruega, tradicional país consumidor de pescado. Hay códigos de buenas prácticas en Suecia, Finlandia, Dinamarca y Holanda. El avance se acelera en Francia y Bélgica y se desacelera en Alemania y Gran Bretaña. En España había acelerado con el anterior gobierno socialista y ha desacelerado con el gobierno conservador. La recomendación y la autorregulación no son suficientes. Ahora, los socialistas españoles proponen cuotas obligatorias de mujeres en los órganos de dirección de las grandes empresas. Es más importante reducir la brecha salarial entre trabajadores y trabajadoras. Es aún más importante garantizar que sus hijos e hijas puedan consumir pescado al menos un par de días por semana. Y luego ellas saldrán feministas… Y luego dirán que el pescado es caro (Sorolla).

3 comentarios:

FUNCIO dijo...

O MALO NON É CONSUMIR MOITO PEIXE, O MALO É TER QUE CONSUMIR SARDIÑAS DE LATA PORQUE NON HAI CARTO PARA IR Á PRAZA DE ABASTOS.

Nario dijo...

Funcio, ¿es verdad que hay mercurio en el agua de la Xunta?

estrella dijo...

El mercurio es un metal peculiar, se presenta en estado líquido, muy denso y tiene una temperatura de ebullición muy alta y una de fusión muy baja, eso le permite permanecer en constante aunque haya variaciones ambientales. Es inocuo en estado normal, pero sus vapores y residuos pueden ser altamente tóxicos.
Es decir, menos mal que las mujeres son las que poseen altas dosis de mercurio, que les permite no inmutarse con la tontería reinante de sus causas feministas mal entendidas.
Y, por otra parte, aviso a navegantes que tocan mucho las narices, que puede que caigan en coma irreversible si provocan la reacción tóxica.
Bss.
P.D. No hay que definirse entre carne y pescado tajantemente, hay dias de carne , dias de pescado y dias de sopita.