La muerte de una monja

domingo, 22 de septiembre de 2013

Foto: Brian Ypperciel
La Iglesia, la riqueza, la pobreza, la propiedad de la tierra, la propiedad del planeta, la destrucción de la tierra o la destrucción del planeta son a menudo objeto de nuestras críticas. Las misiones, las selvas, los imperialistas, los indígenas, los hacendados, los sicarios o las monjas son a menudo los sujetos de esas críticas. Pero no siempre. USA, el imperio; Brasil, el país emergente; la Amazonía, el pulmón forestal del planeta; los indígenas, consumidores ecológicos de la selva; los hacendados, explotadores latifundistas de la selva con fines agropecuarios; los sin tierra, trabajadores rurales asociados en un movimiento político-social, de raíz ideológica marxista, que luchan por una reforma agraria que redistribuya la propiedad de la tierra improductiva; los misioneros, proselitistas entre los indígenas del lado de los hacendados. Pero no siempre. Dorothy Stang, monja procedente del imperio, más que proselitismo hacía labor social entre los indígenas y apoyaba a los campesinos sin tierra, por lo que fue asesinada a tiros por sicarios hace ocho años en la aldea amazónica de Anapú (Pará, Brasil). Tras varios juicios y sentencias fallidos, los dos hacendados que ordenaron la eliminación de la monja y pagaron 22.200 dólares por el asesinato han sido condenados a 30 años de cárcel, el autor material de los disparos a 28 años y su acompañante cómplice a 17 años de prisión. En la Aldea Global de McLuhan un crimen en la Amazonía es un crimen contra la humanidad. Las monjas no son todas iguales. Los hacendados, los campesinos y los indígenas tampoco. Los sicarios sí.

4 comentarios:

Siro dijo...

Hay más mojigatas que monjas.

Funcio dijo...

Traballando pola tarde coma monxa de clausura para cumprir coas horas. Qué razón tiña Sorolla con aquelo de Y dicen que el pescado es caro. Vou blasfemar contra de varios santos.

Nario dijo...

Funcio, ¿no viniste por la mañana? ¿Te pasa algo o es boicot personal?

estrella dijo...

Las monjas parece que no son iguales, las hay modernas y comprometidas, twitteras y cantarinas, pero todas coinciden en lo fundamental, a saber, que la renuncia al disfrute de su propio cuerpo les proporciona algún rédito.
Yo no sé si están equivocadas o no, ahora bien, creo que el placer de la sexualidad vivida de forma libre y sana, es una suerte para la condición humana y creo que se puede ser comprometido, solidario, buena persona y justo sin la mentira de la religión por el medio.
Pero es una opinión....
Los sicarios tampoco son iguales, hay quien se ofrece por dinero, hay quien se ofrece por status, por adulaciones, por minutos de gloria, por venganza,...
Bss
P.D. Yo, a veces, soy también un poco sicaria, pero no siempre me ofrezco a cambio de lo mismo.