Los políticos no quieren ser niños

sábado, 10 de agosto de 2013

Foto: Frieke Janssen
Ojeando El País, doblado en un mostrador de chiringuito playero, por encima de un hombro desnudo, un día de verano, sorprende el titular: "Los políticos españoles no quieren ser niños". El titular, y el hombro, incitan a la lectura sesgada: "Por primera vez en las nueve ediciones de la encuesta ¿Qué quieres ser de mayor?, de la multinacional de Recursos Humanos Adecco, esta profesión se sitúa en el puesto número seis de las menos deseadas, sólo la eligen el 4,4% de los encuestados, que en su mayoría quieren ser futbolistas (26,7%), en el caso de ellos, y profesoras, en el de ellas (23,1%). El estudio, en el que han participado 1.700 políticos, de entre 35 y 65 años, con y sin discapacidad, revela que un 17,3% de los políticos creen que la clase infantil es responsable de la crisis económica que atraviesa el país. La solución, según ellos, pasa por cambiar a todos los niños que hay en España, independientemente de su familia o curso, bajarles el sueldo y suprimir las dietas y los transportes escolares. Algunos políticos han tenido respuestas más radicales, como un madrileño de 38 años que considera que para salir de la crisis "hay que meter a todos los niños en la cárcel". Una política andaluza de la misma edad opina que hay que "quitar la niñez y así solucionamos el problema". Una política cántabra de 45 años propone "contratar espías en el Gobierno para que persigan a los niños corruptos". La profesión de niño se cuela por primera vez en nueve años en el ranking de las menos deseadas. Incluso algún político, como un andaluz de 49 años, asegura que lo que menos querría es ser Presidente de los niños". El calor, el alcohol y el hombro llevan a sustituir políticos por niños y viceversa. Esas sustituciones son absurdas. Como decía Rousseau, "los niños tienen sus propias maneras de ver, pensar y sentir; nada hay más absurdo que pretender sustituirlas por las nuestras". Entre los niños que responden a la encuesta, uno quiere ser jedi (como el de La guerra de las galaxias), otro miembro de la policía científica (como el de C.S.I.), otro aventurero, otro copiloto, otro probador de videojuegos, otro bailarín callejero de breakdance, otro limpiador de alcantarillas, otro cuidador de cocodrilos… Sorprende más el niño, práctico él, que de mayor quiere hacer cualquier cosa menos los deberes. Sorprende aún más el niño, vago él, que de mayor quiere ser parado. Preocupa más el niño, imitador él, que de mayor quiere ser ladrón. Preocupa aún más el niño, asustado él, que de mayor quiere ser pequeño. En un país donde los niños no quieren ser políticos algo pasa. En un país donde los niños no quieren crecer algo grave pasa. La culpa no es de los niños. La culpa no es sólo de los políticos. La culpa es de todos. Pero, hay que tener cuidado porque, como advertía Concepción Arenal, "cuando la culpa es de todos, la culpa no es de nadie".

3 comentarios:

Mis experimentos académicos dijo...

La sociedad se equivoca al pretender que los ciudadanos infantiles y juveniles no participen de manera directa en el desarrollo económico, reservándoles únicamente un papel de consumidores pasivos. Es demasiado tarde para hacer entender a los políticos, empresarios, padres y educadores, que durante décadas hemos desvirtuado y reprimido la capacidad productiva del sector juvenil, procurando alejarlos del mercado de trabajo como si de un mal se tratara. Aduciendo que el progresivo retraso de su iniciación laboral responde a la necesidad de protegerlos hemos conseguido un irremediable amontonamiento de sujetos sin vocación ni responsabilidad.

CALATRAVA dijo...

TODOS LOS POLÍTICOS QUIEREN SER... GOBERNANTES.

estrella dijo...

Los niños no quieren ser niños, los padres quieren ser niños, pero con visa, a los abuelos no les dejan que vuelvan a ser niños, deben cuidar de los niños pequeños y sustentar a los niños grandes.
Las niñas ya no quieren ser princesas, solo si son del pueblo y tronistas de "mujeres, hombres y viceversa", las madres no quieren ser madres, ellas sí quieren ser princesas, pero la de "50 sombras de Grey", las abuelas quieren ser Jane Fonda, pero tienen que cocinar para sus hijas y para sus nietas.
Yo, de pequeña, pasé de querer ser Ana Torroja (cuando era Mecano....)o Alaska a cualquiera de los Ángeles de Charly, pero de los de entonces.
De mayor, solo quiero ser.......pensionista.
bss