La metáfora del zoo chino

viernes, 16 de agosto de 2013

Foto: Andrey Yakovlev
El Gobierno español es como un zoo chino. Eso es un símil, una figura retórica consistente en comparar expresamente una cosa con otra, para dar una idea viva y eficaz de una de ellas. El Gobierno español, zoo chino, es más que un bazar. Eso es una metáfora, una figura retórica consistente en un tropo mediante el cual se traslada el sentido recto del primer término al segundo en virtud de una comparación tácita. Los medios de comunicación chinos, que, como los medios de comunicación españoles, comunican lo que conviene comunicar, comunican que un zoo, instalado en el Parque del Pueblo de la ciudad de Luohe (Henan, China), tenía entre sus principales atracciones un grupo de leones africanos que en realidad eran mastines tibetanos. Si el zoo no hubiese cobrado dos dólares y medio por la entrada, la cosa habría parecido una broma simpática en un espectáculo circense, propio de la China comunista, para el entretenimiento de las masas populares; pero, si hay dinero privado por medio, la cosa cambia, porque la China capitalista no puede cargar con la losa de la imagen falsificadora en este mundo mercantilizado y globalizado donde todo se acaba sabiendo. Si los mastines tibetanos no ladrasen, los perros disfrazados habrían pasado por leones de la sabana para los ingenuos visitantes adultos; pero han bastado unos cuantos ladridos para que los niños advirtiesen a sus padres de que los felinos, a diferencia de los cánidos, no ladran. Descubierto el enriquecimiento ilícito o la financiación ilegal, porque algunos han ladrado, el sistema reacciona. Por parte del sector público-oficial, la Comisión de Desarrollo y Reforma Local niega que el zoo chino tuviese licencia de actividad. Por parte del sector privado-particular, el empresario se queja de que los ingresos apenas son suficientes para pagar a los empleados y, de ser amnistiado, promete corregir los letreros de las jaulas, de modo que donde pone "leones africanos" ponga "mastines tibetanos". Pero hay más, siempre hay más: la empresa también hizo pasar por especies exóticas de reptiles a ratas de alcantarilla. El zoo chino y el Gobierno español, metáfora diferida.

1 comentarios:

Rebe dijo...

Nunca compro en los chinos... salvo a veces.