La evolución del mirón de playa

domingo, 25 de agosto de 2013

Foto: Thierry Mugler
El mirón de playa ya no es lo que era. El mirón de playa clásico, heredero de la castración mental franquista, obseso sin sexo, iba a la cercanía de la playa (paseo marítimo, acantilado…), pocas veces equipado con unos prismáticos o una Polaroid de foto instantánea, muchas veces sin equipamiento, para, ojo avizor, detectar disimuladamente a cualquier destetada extranjera que mostraba sus atributos sin disimulos. El mirón actual es más sofisticado. El mirón actual se va a la playa misma, se acomoda con sus amplias bermudas floreadas sobre la toalla floreada, se dedica disimuladamente a fotografiar con un móvil de última generación a chicas en topless, se dedica a grabar disimuladamente en vídeo a chicas en topless, se aplica en acumular anónimamente material para posterior uso digital-masturbatorio privado, se aplica en difundir anónimamente por Internet el material para posterior uso digital-masturbatorio colectivo. El perfil y el fin del mirón es similar (obsesión, disimulo, anonimato); los medios técnicos son distintos. El mirón actual se beneficia de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación; el mirón actual es un experto en comunicación; él, justo él, que tiene un grave problema de comunicación. El mirón actual se considera depositario de un papel social básico en la comunicación, el de intermediario mediático, suministrador de material visual a millones de mirones digitales, que ni tienen que manchar sus pies de arena para gozar de turgentes pechos playeros, que maximizan a su antojo en sus macro pantallas. Internet está llena de imágenes robadas en las playas, para deleite de esos mirones digitales. Habrá quien diga que la playa es un espacio público. Habrá quien diga que, si una no quiere que le vean las tetas, se las tape como Dios manda. Los y sobre todo las que así dicen justifican antes al mirón que a la desvergonzada. Siete de cada diez españoles tienen móvil. Once de cada diez mirones tienen móvil de última generación. Si el mirón cuelga de la red de redes una imagen robada en la playa, la fotografiada está enredada. Si la fotografiada se considera víctima y dispone de tiempo, puede seguir unos pasos. Si consigue descubrir donde está colgada la imagen, puede intentar descubrir al administrador de la página. Si lo descubre, puede solicitarle amablemente que la descuelgue. Si no la descuelga, puede acudir a la Agencia de protección de datos. Si no le hacen caso, puede acudir a un juzgado y demandar a quien proceda. Si demanda arguyendo desprotección del derecho de la imagen y la intimidad, por lo menos no pagará tasas judiciales. Si el juez conoce la Constitución Española sabrá que, según el artículo 18.4, "La ley limitará el uso de la informática para garantizar el honor y la intimidad personal y familiar de los ciudadanos y el pleno ejercicio de sus derechos". Hace unos años en las playas nudistas el mirón con cámara corría el riesgo de que los nudistas se la hiciesen añicos. Claro que los nudistas han sido siempre unos salvajes. Los salvajes nunca han sabido apreciar la belleza del Discóbolo de Mirón.

2 comentarios:

estrella dijo...

Debo de ser rara o antigua. Yo no consentiría, bajo ningún concepto, que nadie difundiera una imagen mia en la intimidad de mi casa o de mi espacio privado, pero si voy a la playa y lo que hago es poner las tetas al sol, despelotarme para bañarme sin nada de ropa, tocarme el culo para ponerme la crema o tumbarme boca abajo con un tanga mínimo, abrir un poco las piernas para que el sol me acaricie o levantar los brazos detrás de la cabeza para estirar el abdomen al sol...... qué me importa que esa imagen de la vuelta al mundo????? si alguien la utiliza (y le llega) para masturbarse o alguien paga por verla, el verdadero problema lo tienen ellos, no yo.
Se ve que me estoy hacieno mayor (e a muller e a gaivota, canto mais vella, mais tola).
Bss

CALATRAVA dijo...

LOS MÁS ESPABILADOS EN LA PLAYA MIRAMOS, NO HACEMOS FOTOS PERO NOS LLEVAMOS GRABADAS LAS IMÁGENES EN EL DISCO DURO. YA LUEGO CADA CUAL...