Pastorales y pastoriles

domingo, 16 de junio de 2013

Foto: Camilla Akrans
En España, país de pastores, se confunden, no obstante, las pastorales y las pastoriles. No conviene. Las pastorales son cartas de los obispos, quienes obligan a los curas de sus diócesis a leérselas a los feligreses, quienes han de escuchar atentamente sus consejos conductuales y han de atenerse al cumplimiento de las instrucciones en ellas marcadas. Las pastoriles son piezas más literarias que las pastorales, protagonizadas por pastorcillos y pastorcillas, quienes reproducen en sentido figurado a otros personajes reales, quienes no quieren figurar en tramas amorosas que tienen lugar en bucólicos parajes rurales. Los obispos actuales se muestran contrarios en sus pastorales al hedonismo bucólico, como los obispos de antaño se mostraban contrarios a las pastorelas, serranillas, églogas, idilios, farsas y novelas pastoriles. Por ejemplo, monseñor Rubio, prelado de la pastoril Segovia, recuerda en su pastoral que "la institución matrimonial no brilla en todas partes porque está oscurecida por la poligamia, el divorcio, el amor libre y otras deformaciones de acento hedonista". Es que el hedonismo, el epicureísmo, el platonismo, el antropocentrismo, el renacentismo... no son más que paganismos. Los obispos, medievales ellos, no acaban de aceptar a Virgilio, a Ovidio, a Teócrito, a Calpurnio Sículo, a Ausonio o a Sannazaro, por hedonistas y extranjeros; pero tampoco al Marqués de Santillana, a Juan Ruiz, a Garcilaso, a Cervantes o a Lope de Vega, por bucólicos y nacionales. Sin embargo, como los hedonistas buscan nuevas fórmulas para pecar, los obispos han de adaptarse a los tiempos. Por ejemplo, monseñor Rubio advierte en su pastoral contra el peligro de los triángulos amorosos, pues "todo el que ama de verdad excluye siempre de su vida cualquier traición o participación de un tercero en ese amor". En las pastorales los triángulos están prohibidos, en las pastoriles están al orden del día. No hay que confundir triángulos con tríos. En España, país de pastores, se leen más pastorales que pastoriles.

6 comentarios:

Roberto R Bravo dijo...

¿Qué sabe de las galaxias un hombre de las cavernas?

Felipe dijo...

La ovejita Lucera de la encargada, en vez de dar leche al pastor del Jefe, se la chupa cada mañana. Así es cada día el argumento de la serranilla del despacho pastoril.

BERTA dijo...

Felipe, Pastorcillo de Portal, si nos vieras saltar desnudas por los parques (sabes que somos urbanas), te gustaría ser el pastor de este rebaño.

TUS TRES BBB
(BEA, BELÉN & BERTA)

estrella dijo...

Los triángulos pueden ser equiláteros, isósceles y escalenos.
La diferencia está en el tamaño de sus lados y sus ángulos. Me gusta el escaleno, que tiene, un ángulo de 90º, lo que determina el tamaño de los otros dos, y que permite que los lados que lo forman (catetos), sean del tamaño que sean, estén relacionados de forma transversal por la hipotenusa, siempre enfrentada al ángulo mayor, pero que no lo toca nunca.
Pitágoras, que se dejó de otros rollos y se dedicó a la geometría, estableció la relación entre el tamaño de los lados de los triángulos rectángulos, convirtiendo en cuadrados cada uno de los lados del mismo. Si hago el dibujo del teorema, me salen 12 lados, qué diría ahora Monseñor Rubio!!!!!
bss
P.D. La diferencia entre triángulo y trío es que en el primero siempre hay dos lados que no se tocan.

Funcio dijo...

O rebaño xunteiro anda pendente de pagas e recortes. Eu, que sempre fun ovella negra, ando pendente de como ei de disfrutar das miñas merecidas vacacións de beiramar.

Do resto, se me restan eu resto.

Nario dijo...

Funcio, ahora... ¿para qué valen los cursiños?