Corridas masivas

miércoles, 26 de junio de 2013

Foto: Oskar Ruizesparza
No hay riesgo de corridas masivas en Galicia. Erotismo colectivo al margen, los conservadores que conservan Galicia impiden que prospere una propuesta de los nacionalistas para prohibir las corridas de toros en la comunidad autónoma. Los populares, mayoristas absolutos ellos, votan en contra de una propuesta de ley presentada por los nacionalistas, apoyada por socialistas e izquierdistas-nacionalistas. Todos, galleguistas ellos, reconocen que la fiesta nacional no tiene arraigo nacional en la nación gallega. Pero, los conservadores, conservadores del sentido común -dicen ellos de sí mismos-, prohíben las corridas porque "son siete al año y no existe riesgo de proliferación masiva". Es el mismo argumento que dan los conservadores sobre la frecuencia de la práctica sexual. Erotismo doméstico al margen, la sesión parlamentaria resulta redundante, porque los argumentos son reiterativos: desafección, desarraigo, ecología, ética, animalismo, atavismo, banderilla, estoque, sufrimiento, tortura, muerte, raza, lidia, cultura, incultura, espectáculo, subsidio, subvención… Faltan expertos en pelaje, que diferencien los toros zaínos de los berrendos, los cárdenos de los colorados o los salineros de los sardos. Faltan expertos en cornamentas, que diferencien los toros astifinos de los de mazorca ancha. Faltan expertos en lidia, que diferencien la lidia despierta de la lidia nerviosa. Faltan expertos… hay que encargar un estudio a unos asesores amigos. No cuentan como antecedentes las prohibiciones de Cataluña y Canarias. La tauromaquia forma parte de la cultura popular desde hace más de tres mil años. La tauromaquia forma parte de la tradición, no de la cultura, no en toda la Piel de Toro. Entre los partidarios de las corridas ha habido y hay políticos conservadores y progresistas (Franco, Rajoy, Feijoo, Aguirre, Savater, Tierno Galván…), escritores conservadores y progresistas (Valle-Inclán,  Ortega, Lorca…), músicos conservadores y progresistas (Pantoja, Jurado, Serrat, Sabina…). Para la Generación del 98 las corridas eran un signo del atraso cultural español. Desde entonces, varias generaciones perdidas en debates recurrentes. Seguimos a garrotazos, Goya.

3 comentarios:

Felipe dijo...

Mi jefe tiene corridas + IVAs

estrella dijo...

La tauromaquia es un arte, le pese a quien le pese. Antes de que los civilizados nórdicos empezaran a hacernos creer que los animales sufren tanto, que lloran, sienten y padecen como humanos, los humanos tenían que defenderse continuamente de los animales, más grandes, más fuertes y con menos tontería. La tauromaquia es el arte del hombre sobre la bestia. Del enfrentamiento cara a cara, del dominio, de la previsión del comportamiento del toro, del acorralamiento, de la victoria por agotamiento y por estrategia. Donde el que cae, cae con dignidad y el que muere, muere con honor. Es una arte plástico, de estampa, de colorido, de poses y pases.
Es ridículo clasificar como cultura solo lo "positivo", lo "amable", lo "estético". Cultura es todo aquello que un grupo de personas comparten y que se relaciona con el modo de vida de una comunidad, lo bonito y lo menos bonito, desde la cerámica hasta la ablación del clítoris.
Otra cosa es que la comunidad cambie, abandone o modifique sus elementos culturales, pero por la vía de la evolución social, no por la de la prohibición oportunista.
bss
P.D. Siempre mejor correrse que ver corridas.

CALATRAVA dijo...

LOS TOROS SON UNA ANIMALADA PERO LAS CORRIDAS SON ESTUPENDAS.