Feminista y feminoide

domingo, 28 de abril de 2013

Foto: Gonzalo Puertas
Una, para ser feminista, ha de ser fémina y defensora de otras féminas. Uno, para ser feminista, no ha de ser femíneo, es decir, femenil, ni ha de ser feminoide, es decir, poseedor de rasgos femeninos. A una le interesa del feminismo la parte más formal (sexismo en la publicidad, en el lenguaje…). A uno le interesa del feminismo la parte más laboral. En el ámbito del trabajo se da la más nítida radiografía de la injusticia social que supone la discriminación por sexo. Ese ámbito es demasiado amplio para un apunte genérico. Un ejemplo concreto: la salud de la mujer según el puesto de trabajo. Seis de cada diez trabajadoras son funcionarias, profesoras, administrativas, asistentes sociales, empleadas de hogar, cajeras, vendedoras, reponedoras, limpiadoras… Llevan a cabo actividades mercantiles o de servicios, en condiciones de mayor precariedad de contratos y salarios que los trabajadores, lo cual repercute en mayores problemas de salud (ansiedad, estrés, depresión…), que se agravan en periodos específicos de más riesgo para la mujer (embarazo, lactancia…). Dos de cada diez trabajadoras son empleadas de industrias manufactureras (textiles, conserveras…). Llevan a cabo faenas menos cualificadas, más repetitivas, menos pagadas, más monótonas, que las de los trabajadores, lo cual repercute en mayores problemas de salud (óseos, musculares…), que se agravan en las tareas con posturas forzadas y continuadas. Las enfermedades profesionales tienen diferente repercusión por la división sexual del trabajo. Completan la radiografía: la invisibilidad de la doble jornada por trabajo doméstico, el cuidado de enfermos o familiares mayores, el acoso sexual en el trabajo, etcétera. El capitalista patriarcal confunde, intencionadamente, empleo y trabajo. No es cuestión feminista, ni femínea, ni feminoide; es cuestión fementida, falsa, engañosa.

7 comentarios:

estrella dijo...

Para ser feminista no hace falta ser mujer, no hace falta ser femenina. Lo único que hace falta es valorar el papel de las mujeres y tratarlas con igualdad.
Me aburren los discurso refritos de suelos de barro y techos de cristal, de literatura femenina y de coches para mujeres, de encuentros de mujeres y de actividades para mujeres. Me parece ridículo confundir machismo con galantería o modales.
Prefiero siempre hacer cosas e ir a sitios donde haya hombres y mujeres.
bss
P.D. Puede haber hombres feministas, no hay hombres que entiendan la mentalidad femenina.

Siro dijo...

¡CUÁNTOS Y CUÁNTAS QUERRÍAN SER INVISIBLES!

Felipe dijo...

La encargada dice que ella es femilista... ¡ES TONTA!

BERTA dijo...

¡FELIPE, FEMINOIDE!

TUS TRES BBB
(BEA, BELÉN & BERTA)

Lulú dijo...

ESOS ENERGÚMENOS NO SE MERECEN TANTA CONDESCENDENCIA, SE CREEN TODOS LOS MACHOS PROTECTORES DE LA ESPECIE Y SON UNOS ESLABONES PERDIDOS.

¡ESPABILAD CHICAS!

MUJER CON MUJER, NO MUJER CONTRA MUJER.

Felipe dijo...

El gordo de la foto es la mitad de mi jefe, pero la encargada feminoide contornea la barriga para chupársela.

CALATRAVA dijo...

A MI ME VALEN TODAS, FEMINISTAS, FEMINOIDES, FEMINOSAS, FEMINÓMENAS, FEMÓFOBAS, FEMÓFILAS, FEMOSAS...