Teólogos y tetólogos

sábado, 30 de marzo de 2013

Foto: John Tisbury
Un teólogo es aquel profesional que se ocupa de la esencia, la existencia y la norma de los atributos divinos. Un tetólogo es aquel profesional que se ocupa de la presencia, la persistencia y la forma de los atributos femeninos. La Semana Santa es época de teólogos y tetólogos. Los teólogos deambulan por los ámbitos eclesiales y procesionales. Los tetólogos deambulan por los ámbitos playeros y festivaleros. Ambos dudan de si la pasión de los hombres por las tetas durante la semana de pasión es o no es pecado mortal, pero ambos admiten diversas demostraciones científicas sobre el tema. Ambos admiten la devoción de los hombres por las tetas como característica innata y ancestral del homo erectus. Ambos admiten que el hombre es el único mamífero que otorga valor sexual a las tetas, por eso las magrea antes (si le dejan) y durante (si le da tiempo) el acto copulativo. Ambos admiten las conclusiones de los estudios de la Universidad de Texas que confirman que la mujer se excita un 70-80% más si le magrean sus tetas conveniente y oportunamente. Ambos admiten que la mujer, al sentir magreadas sus tetas, libera oxitocina, lo cual sumado al incremento de dopamina en el cerebro más rudimentario del hombre, provoca una cadena compartida de emociones desenfrenadas, satisfactorias y placenteras. Ambos admiten la repercusión de las tetas en la química cerebral, en la comunicación de género. Ambos admiten las conclusiones de las rigurosas investigaciones llevadas a cabo en la Universidad de California que vinculan la satisfacción cerebral masculina a la lactancia materna, cuya descarga hormonal, también de oxitocina y dopamina, generaba efectos de recompensa y placidez que el hombre adulto continúa buscando en el magreo de las tetas y la succión de los pezones. Ambos admiten que la obsesión por las tetas voluminosas y voluptuosas tiene que ver con mitos de fertilidad ya demostrados por Darwin. Ambos admiten que el homo más o menos sapiens no ha evolucionado demasiado en cuanto a su percepción de las tetas. Ellas lo saben; les basta con recurrir al escote, a la lencería o a la cirugía. Malos tiempos para los teólogos.

4 comentarios:

TEÓFILO TETÓFILO dijo...

¡ES EL TEMA CENTRAL DE MI VIDA, UN TEMA REDONDO!

estrella dijo...

Estoy segura de que como homo erectus que son, teólogos y tetólogos coincien en la cientificidad del papel de los senos.
Solo hay una diferencia,la vocación, los teólogos son aficionados y vergonzantes, los tetólogos titulados, expertos en las capacidades, usos, posibilidades y aplicaciones de las tetas, son capaces de sacarles partido.
En cuanto a las mujeres, deben igualmente conocer y emplear sus tetas, distinguiendo adecuadamente con quien usarlas para disfrute mutuo y con quien para marcar territorio.
bss

Deleg. Estudiantes Humanidades dijo...

¿Universidad de Texas? Pero si allí sólo hay vacas y maricones.

Roberto R Bravo dijo...

Un teólogo es un tetólogo al que le falta lo esencial y le sobra todo lo demás.