Llamarse Lenin

domingo, 10 de marzo de 2013

Foto: Igor Amelkovich
Los padres de izquierdas son unos pesados. Muchos se empeñan en poner a sus hijos nombres ilegales, con lo fácil que es recurrir al santoral católico, escoger un nombre como Dios manda y llamar a un hijo en cristiano. Por ejemplo: inmigrantes hispanoamericanos que tienen un hijo en España y quieren llamarle Lenin, como es habitual en su país de origen y como homenaje al líder revolucionario. La cosa trasciende, pasa de la calle al parlamento, un líder de izquierdas pregunta al gobierno de derechas, el gobierno de derechas responde con requiebros a derecha e izquierda prohibiendo llamarse Lenin. Un niño no puede llamarse Lenin porque "induce a confusión pues, según doctrina reiterada de la Dirección General de Registros y Notariado, están prohibidos los nombres que hagan confusa la identificación de las personas; esta doctrina se extiende por identidad de razón a los supuestos de hecho donde el nombre pretendido se identifica con un seudónimo que para el sentir popular se puede entender como apellido; distinto sería que lo que se tomara del personaje histórico en cuestión fuera el nombre, en cuyo caso no habría obstáculo legal". El niño podría llamarse Vladimir Ilich, aunque luego sus familiares y amigos le llamasen Lenin. Sin embargo, los hispanoamericanos que hayan venido de América con el nombre Lenin puesto deben sustituirlo en un Registro Civil, porque andan por ahí induciendo a la confusión. Desde hace décadas en España están permitidos legalmente los nombres de personajes históricos o incluso de personajes de ficción, pero no están permitidas las combinaciones de nombres y apellidos que atenten contra la dignidad de las personas. Según la revista Muy Interesante, hay españoles llamados: Emiliano Salido del Pozo, José Luis Lamata Feliz, Román Calavera Calva, Pascual Conejo Enamorado, Domingo Díaz Festivo, Miguel Ángel Ternero del Toro, Alfonso Macho Seco, Abundio Verdugo de Dios, Antonio Suelta Melo, Margarito Flores del Campo, Leandro Gado o Francisco Lorín Colorado; hay españolas llamadas: Ramona Ponte Alegre, Alba Cete, Elena Nito del Bosque, Encarna Vales, Olga Seosa o Ana Macía Pajas. El niño no puede llamarse Lenin, por el sentir popular… ¿o por la ideología popular?

3 comentarios:

Rebe dijo...

Mejor Kevin que Lenin, ¿no?

Felipe dijo...

Estaría bueno que la encargada se llamase CHUS CHUPA MELA

Felipe dijo...

Estaría bueno que la encargada se llamase CHUS CHUPA MELA