La cremita presidencial

domingo, 31 de marzo de 2013

Foto: Herbert List
La prensa canalla saca a la luz una foto comprometedora del presidente de Galicia acompañando a un narcotraficante en su barco. Los rojos se escandalizan, los fachas lo ven normal, los gallegos se fijan en el paisaje de la ría. Pocos se percatan de lo importante: la falta de protección de la espalda del presidente por una pésima aplicación de la cremita solar. El presidente muestra su torso y su dorso, en el cual unos chorretones de crema sin extender simulan la dispersión de aldeas lineales o "rueiros" del hábitat gallego. El presidente infringe públicamente la recomendación 2006/647/CE de la Comisión Europea sobre el adecuado uso de las cremas solares. La desprotección presidencial es lo importante. No importa el acompañante encerrado en la cárcel por un alijo de seis toneladas de cocaína. No importa el presidente amigo de contrabandistas. No importa el jefe socialista de la oposición advirtiendo que "el presidente y el narcotráfico están ahí, ahí". No importa la amenaza reiterada de la filtración de imágenes delatoras. Lo que importa es la explicación oficial. Según comunicado del Partido Popular, firmado por el implicado, están intentando "amedrentarle" con documentos "irrelevantes", pues siempre que estuvo con el narcotraficante fue "en un contexto de ocio, nunca en el ámbito de sus responsabilidades, como muestran las fotografías". Lo que importa es que el presidente muestra "una trayectoria personal y profesional que le permite tener la conciencia muy tranquila", menos quemada que su espalda.  Lo que importa es que el presidente no era entonces presidente, sino alto cargo de la Consellería de Sanidad, por lo que conocía bien los negativos efectos de la cocaína sobre la salud. Lo que importa es que al presidente no se le conocen negocios directos con el narcotraficante, aunque disfrutaba de sus invitaciones marineras. Lo que importa es que "con el morbo de unas fotos de juventud se le intenta causar un daño personal", tan doloroso como el que el sol causó en su espalda. Todo presidente autonómico gallego debiera saber que, si navega por una ría, sobre todo baja, durante un día estival, en el barco de un narcotraficante, ha de protegerse de la exposición directa a los rayos solares en las horas próximas al mediodía, ha de usar gafas de sol que brinden una cobertura total contra los rayos ultravioleta, ha de aplicarse abundante crema de protección, factor 30 por ejemplo, que alguien de confianza debe extender ampliamente por toda su espalda. Ser austero no implica recortar en protección presidencial.

Nota de autor: la de la foto no es la espalda del presidente; la foto del barco es comprometedora pero poco artística (búsquese en la red).

7 comentarios:

estrella dijo...

Los médicos recomiendan untar la crema solar una media hora antes de la exposición al sol, eso supone hacerlo a solas, en la intimidad de tu casa.
Pero esa sensación de untarse despacio, por todas las zonas expuestas, delante del resto del mundo, es uno de los placeres de ir a la playa.
Con una adecuada forma física, flexible y elástica, no necesitas a nadie que te unte, porque te llegas a todos sitios, aunque si hay algún/a voluntario, se agradece.
El chico de la foto no parece necesitar mucha crema, ya tiene buen color, aunque un poco de aceite se le puede poner, por hidratar...
bss.
P.D. Al presidente le gustaría que el modelo le untara la espalda?

Siro dijo...

EL PRESIDENTE TIENE LA ESPALDA ANCHA.

Felipe dijo...

Esta Semana Santa el jefe y la encargada se fueron cuatro días a Canarias y ella le extendía cremita por la espalda... CON UN ROLLO DE COCINA.

Esquizo Frénico dijo...

No soporto
las cremas
ni el sol
ni escribir
en el blog
ni el verano
ni el invierno

FUNCIO dijo...

¡FAI UN SOL DE CARALLO!

Nario dijo...

Funcio, ¿verdad que la crema hay que echársela media hora antes de subirse al barco?

Felipe dijo...

La cremita quedó en la mesa del despacho, ¡ASCO DE RESIDUOS! El resto en el vestido de la encargada.