Jóvenes salvajes

lunes, 25 de marzo de 2013

Foto: Andrew Lucas
Los jóvenes españoles son unos salvajes… por culpa de los rojos. Según la secretaria general de la derecha gobernante, los rojos "incitan a los jóvenes a actuaciones que no son las mejores para ellos; cometen una grave irresponsabilidad al inculcarles violencia y agresividad en vez de enseñarles la capacidad de pensar por ellos mismos, de decidir y expresarse libremente". Lo dice María Dolores de Cospedal García (nacida sin el de), abogada del Estado, senadora y secretaria general del PP, quien sólo cobra algo más de 200.000 euros anuales, sueldo equivalente al de 200.000 jóvenes españoles. Acusa a los rojos de generar "frustración" entre los jóvenes. Se le llena la boca al prometer a los jóvenes "un plan pensado para ellos y para que tengan nuevas oportunidades". Cierto que no se dirigía a unos jóvenes cualesquiera, se dirigía a los jóvenes de las Nuevas Generaciones del PP, quienes, como bien se sabe, piensan por sí mismos, están bien formados en colegios de pago, son emprendedores, son activos, son animosos, son audaces, son decididos, son resueltos, son responsables, son esforzados, son patriotas, son solidarios, son altruistas. Estos jóvenes son la antítesis de los jóvenes salvajes, vándalos, callejeros. Estos jóvenes están preocupados por el trabajo, no por el dinero, a diferencia de los jóvenes rojos, unos materialistas históricos. Según psiquiatras pagados por los conservadores, la financiación ilegal un partido corrupto no provoca "frustración" entre los jóvenes.

5 comentarios:

BALZAC dijo...

LA JUVENTUD SE CURA CON LA EDAD.

Siro dijo...

Nuevas generaciones generadas por viejos degenerados.

Roberto R Bravo dijo...

Qué asco da esta gente...!

Digo, los ciudadanos ejemplares, jóvenes y no tan jóvenes, de la Cospedal hechos a imagen y semejanza de ella.

Mis experimentos académicos dijo...

La falta de expectativas y el abandono de las obligaciones del Estado provocarán mayor indignación popular. "El Estado pide mucho pero no ofrece nada".

Felipe dijo...

A mí también me entran ganas de mear por las esquinas, cuando salgo de currar mientras el jefe y la encargada se van de vacaciones.