Espiarse y masturbarse

sábado, 9 de marzo de 2013

Foto: Kai Eckhardt
En los países desarrollados está mejor visto espiarse que masturbarse. El espionaje es práctica corriente en los ámbitos doméstico, empresarial, industrial, financiero, deportivo y, por supuesto, político. El país más desarrollado de los desarrollados, USA, desde comienzos del siglo pasado dispone de una estructura institucional para el espionaje (para la "investigación", eufemísticamente hablando y denominando). El Federal Bureau of Investigation (FBI) está integrado en el Departamento de Justicia, con oficina central en Washington DC, decenas de oficinas en las grandes ciudades propias, decenas de "diplomacias legales" en países donde conviene y centenas de despachos en las pequeñas ciudades y pueblos del país. Es la mayor agencia policial de investigación-espionaje y llega a todos los rincones. Si el FBI es bueno espiando a los demás, es buenísimo espiándose a sí mismo. El Departamento de Responsabilidad Profesional del FBI, tras investigar-espiar a los empleados de la agencia durante los tres últimos años, ha remitido a los actuales un informe disuasorio con faltas y sanciones: supervisor suspendido por supervisar películas pornográficas y masturbarse en horas de trabajo; jefe suspendido por autorizar la entrada de dos bailarinas exóticas en la oficina fuera de horas de trabajo; agente suspendido por buscar en los archivos oficiales datos sobre mujeres con cargos públicos que él catalogaba como "cachondas"; agente suspendido por pagar un servicio sexual en una sala de servicios de masaje; agente suspendido por emborracharse y fingir que llevaba a cabo una investigación en un club de alterne; agente suspendida por enviar a la mujer de su anterior pareja fotografías de ella misma desnuda a través del correo electrónico de la oficina... Mucha investigación interna, hasta que la CNN la hace externa. Cada año el FBI investiga-espía a más de trescientos empleados, de los cuales muchos son suspendidos de empleo y sueldo temporalmente y unos treinta son despedidos definitivamente. El director del FBI, Candice Will, es rotundo: "Llevamos a cabo una política de no tolerancia; no toleramos que nuestros empleados tengan malos comportamientos". Masturbarse es un mal comportamiento. Es más, es pecado. Espiarse no.

2 comentarios:

estrella dijo...

La diferencia fundamental entre el espionaje y la masturbación está en la facilidad de esta última de adaptar la conjugación. El espionaje solo es a otros, a hurtadillas y con un objetivo poco noble, casi siempre.(yo espio, nosotros espiamos...)
La masturbación puede ser a uno/a mismo o a otros, en solitario o en compañía, para uno/a mismo/a o para el otro/a, con o sin utensilios ad hoc,....(yo me masturbo, tú te masturbas, nos masturbamos, yo te masturbo, tú me masturbas, me masturbo para tí, mastúrbate para mí,...). El objetivo de la masturbación siempre es aumentar y mejorar las posibilidades del disfrute sexual, habrá algo más sugestivo y atrayente?
bss

CALATRAVA dijo...

LA LEGENDARIA EFICACIA DEL ESPIONAJE DEL FBI ES UN FAROL.

LLEVO MASTURBÁNDOME DESDE QUE TENGO MEMORIA Y NUNCA HAN DADO CONMIGO.

TAMBIÉN ES VERDAD QUE ME SUELO MASTURBAR EN UN PAÍS SUBDESARROLLADO.