No entran moscas

jueves, 14 de febrero de 2013

Foto: Mike Dowson
Decía Ernest Hemingway que "se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para aprender a callar". Cuesta callarse en la era del Iphone, del Ipad, del Facebook, del Twitter… Cuesta más si una es una celebridad, una famosa, a la cual acercan cientos de micrófonos para escuchar qué sale de su boquita de piñón. Luego, alguien investiga, selecciona y pasa lo que pasa. La revista People resume en el artículo ¿Realmente dijeron eso? frases célebres de celebridades, en momentos de aparente lucidez analítica, que conviene recopilar por si cualquiera quiere incluirlas como citas célebres en cualquier celebración. Britney Spears, las coordenadas geográficas y el mapamundi: "Nunca he querido ir a Japón, no me gusta el pescado y sé que es muy popular allá en África" o "Tengo un montón de viajes transoceánicos pendientes… como a Canadá" (lo dice desde USA). Christina Aguilera, también faltaba a clases de Geografía: "Entonces… ¿este año dónde se va a celebrar el Festival de Cine de Canes?". Pamela Anderson, vigilante de la playa y del ambiente: "No es la contaminación la que está dañando el medio ambiente; son las impurezas que hay en el aire y en el agua las que lo están haciendo".  Ninel Conde, angustiada  por las catástrofes naturales: "¡Qué feo lo que está pasando con el surimi!". Jessica Simpson, experta en alimentación: "¿Pollo o pescado? Sé que es atún, el pollo del mar". Valeria Maza, preocupada por la salud: "Nunca he fumado marihuana porque da celulitis". Claudia Schiffer, violenta amante de los animales: "Esa rastrera sinvergüenza merece ser muerta a patadas por un burro y yo soy justo la indicada para hacerlo". Mariah Carey, la conciencia social y la solidaridad internacional: "Siempre que veo en la televisión a esos niños pobres y hambrientos en todo el mundo, no puedo evitar llorar; o sea, me encantaría ser tan flaquita como ellos, pero no con todas esas moscas, esas muertes y esas cosas". Cameron Díaz, la conciencia de Mariah Carey: "Si me quieres torturar, siéntame en un cuarto amarrada a una silla y pon una canción de Mariah Carey". Para feministas que echen de menos algún hombre musculoso en la selecta selección, Arnold Schwarzenegger, aclarando orientaciones: "El matrimonio homosexual debería darse entre un hombre y una mujer". Para quienes echen de menos alguna celebridad nacional, Isabel Pantoja, astrónoma iluminada: "No son estrellas fugaces, es una lluvia de motoritos". No saber hablar bien es falta de talento. No saber callarse es falta de educación. Hablar de más en ciertos medios es falta de prudencia.

4 comentarios:

Felipe dijo...

La postura es la de la encargada, la cara no.

estrella dijo...

Hablar bien tiene dos dimensiones, lo que decimos y como lo decimos. Lo que decimos depende de lo que sabemos, de lo que leemos y de la oportunidad de lo que decimos.
Afasias, disasias, problemas de musculatura orofacial, de tensión lingual adecuada, de flexibilidad bucal y de control respiratorio o de ritmo, influyen en nuestra oralidad, en la modulación del habla imprescindible para que se nos entienda lo que decimos.
Las dos cosas tienen remedio, la primera, leyendo y escuchando, la segunda con ejercicios específicos y técnicas precisas para mejorar.
¿A quien no le interesa una boca que se ajusta y desajusta, que maneja sus movimientos, que controla su lengua,unos labios que aprietan y aflojan, una mandíbula capaz de acompasar la respiración a los movimientos, a un ritmo que acompaña..?
bss
P.D. La prudencia es una virtud a la que solo se llega aceptando que que no se tiene.

BERTA dijo...

Felipe, Miel del Panel, sabes que nos dan mucho asco las moscas, por eso tenemos la boca o cerrada o llena. Deja ya de llenar la tuya y ven a llenar las nuestras, ¡VERÁS QUÉ DISTINTO!

TUS TRES BBB
(BEA, BELÉN & BERTA)

Rebe dijo...

Las cotillas son las primeras que dicen lo de EN BOCA CERRADA NO ENTRAN MOSCAS.