La propia letra

martes, 12 de febrero de 2013

Foto: Fréderic Fontenoy
Es difícil comprender qué escriben los demás, si uno lee poco. Es muy difícil comprender qué escriben los demás, si lo escriben de su puño y letra. Es dificilísimo comprender qué escribe uno mismo, si uno es presidente de un gobierno conservador. Es comprensible que haya un gobierno conservador. Es incomprensible que alguno sea presidente de un gobierno. Mariano Rajoy, Presidente del Gobierno de España, recibe a la Selección Española de Balonmano tras un éxito deportivo, reconoce que ha de improvisar el discurso porque "es incapaz de entender sus notas", confunde a la selección de balonmano con la de fútbol. No es la primera vez que el Presidente no entiende su propia letra; ni será la última. Mariano Rajoy, en entrevista televisiva abierta, toma notas sobre el paro juvenil, responde a una espectadora preguntona: "me ha pasado una cosa verdaderamente notable, que lo he escrito aquí y no entiendo nada". El Presidente no sabe qué escribe, pero sabe qué hace para cumplir con lo que otros le escriben. El Presidente no entiende su letra, pero sigue el dictado de otros al pie de la letra. Para comprender la importancia de la lectoescritura presidencial, prescindamos de la psicolingüística, con teorías que podrían herir la sensibilidad conservadora, y del constructivismo, de capa caída por la caída de la construcción. Acudamos a los enfoques socio-culturales, como hacen, para quedar bien, hasta los neoliberales. Partamos de la importancia de las interacciones sociales, ya que también el potencial presidente conservador está sujeto a aprender según esté codificada la información significativa en su contexto social, la escritura y la lectura a las que se expone en el ambiente de su familia acomodada. Sabemos que tal exposición informal no garantiza que el potencial presidente conservador aprenda a leer y escribir bien, pero es útil cuando los bien pagados asesores de su entorno se molestan en explorar y explotar las vivencias previas en dicho contexto, completándolas con la lectura regular. Tengamos en cuenta que el potencial presidente conservador, según la teoría de los espacios vacíos, no avanza más allá de lo que ya sabe, si no interacciona con otros pares y parias que han desarrollado otros saberes. No obstante, resulta complejo avanzar cuando se cruzan, entre el pensamiento y la mano, entre la mente y la letra, los conceptos de espacio vacío y conjunto vacío.

5 comentarios:

Roberto R Bravo dijo...

Definición de espacio vacío: el interior del cráneo de Rajoy (y algunos de sus secuaces políticos: otros lo tienen colmado de engreimiento; los banqueros de avaricia).
Definición de conjunto vacío: El plan de gobierno del PP (por lo que asume sin rechistar el que le dicta la banca).

Felipe dijo...

El jefe dicta la carta a la encargada, que toma nota a la vez que se la chupa.

BERTA dijo...

Felipe, Escribiente del Escribidor, imagínate a las tres debajo de tu mesa, escribiéndote mensajitos de nuestro puño y letra en tu piel, mientras tú escribes al ordenador.


TUS TRES BBB
(BEA, BELÉN & BERTA)

estrella dijo...

El analfabeto no sabe leer ni escribir, según la RAE, el analfabeto funcional no entiende lo que lee ni comunica cuando escribe.
La escritura no es copiado, si copio, a lo mejor apruebo, pero no entiendo.
No entender lo que escribo denota que nunca he tenido capacidad ni intención comunicadora, no tengo nada que decir, repito y copio, repito y copio, repito y copio, repito y copio......

Felipe dijo...

Vuelvo a ver en la foto a mi jefe y a la encargada pero con 50 kilos menos cada uno.