Gaviotas, mareas y lógicas

sábado, 23 de febrero de 2013

Foto: Remi Rebillard
El gobierno conservador marea a los españoles, pero ni sabe manejar la aguja de marear, ni puede frenar las mareas. Los de la gaviotas se creen que pueden manipular la aguja de marear sin contar con la rosa, pero los imanes necesitan de la rosa de los vientos para que, suspendida por su centro de gravedad y girando libremente, indique la orientación correcta del meridiano magnético. Un gobierno con bitácora sin rosa es incapaz de marcar la dirección de la quilla respecto al horizonte e incapaz de conducir el buque con rumbo seguro, salvo que su objetivo final sea el naufragio, para beneficio de piratas y rescatadores. Mientras, los de las gaviotas se muestran preocupados por las mareas. Destinan millar y medio de policías antidisturbios a frenar las mareas de manifestantes que se concentran en la capital. Agentes de las unidades policiales de intervención de otras ciudades se desplazan a Madrid para frenar las mareas. Las mareas no se frenan. Cuando los ejes de la Luna y el Sol están alineados, los elipsoides se refuerzan y las mareas son vivas. Cuando hay luna nueva, se llaman mareas vivas de conjunción (conjunción si hay intención), pero, cuando hay luna llena, se llaman mareas vivas de oposición (oposición si hay indignación). Los conservadores sólo entienden de cuartos crecientes (crecientes para ellos y los suyos) y cuartos menguantes (menguantes para los demás). En los cuartos sólo hay mareas muertas. Decía el escritor y cineasta Jean Cocteau que había tres cosas que jamás había podido comprender: "el flujo y reflujo de las mareas, el mecanismo social y la lógica femenina".

1 comentarios:

Siro dijo...

Las gaviotas bajan a la playa con la marea baja.